¿Cómo no sentirse encerrada, en unas paredes que no te pertenecen,
sintiendo como cientos de ojos te observa, te vigilan,
grandes, redondos, brillantes, astutos?
Y las mismas palabras... Siempre las mismas.
Y llorar por algo por lo que nunca creí que lloraría.
¿Por qué? ¿Por qué todo es tan raro?
¿Por qué no soy capaz de encontrar una maldita estabilidad?
Si todo fuera tan simple como si ocurriera tal lo pensamos...
El poder huir de todo, junto a ti,
agarrada a tu suave mano,
contemplando esa sonrisa esperanzadora, la que muchas mañanas me ha ayudado a continuar.
Esas caricias que erizan todos mis sentidos, volviéndolos unos contra otros,
creando incesantes orgías, elevándome hasta lo más alto,
haciendo de mi alma una esclava de la felicidad.
Pero no... Cada vez atada bajo esas cuatro paredes,
con crecientes e incesantes normas...
Lo odio, los odio... ¡ODIO! Ese es el reflejo de toda mi vida,
de mis innumerables experiencias,
de esas miles de lágrimas derramadas...
Pero juro, me prometo, cueste lo que me cueste,
que NUNCA volverá a pasar.
No, mientras esté junto a ti =)
martes, 27 de diciembre de 2011
Really?
Ya no sé si pensar si eres simplemente un inconsciente o un mero niño que juega a ser mayor utilizando palabras que ni tú mismo comprendes.
¿Te sientes mejor así? Adelante, di lo que quieras. ¿Que soy mala? Puede. Lo más seguro es que sí.
¿Que te dolió? No me lo creo.
Hasta yo creí que dolía más de lo que en realidad es.
La obsesión, las ataduras, fueron mi perdición.
Menos mal que es verdad que el tiempo hace que las cosas se sitúen en su lugar.
¿Te sientes mejor así? Adelante, di lo que quieras. ¿Que soy mala? Puede. Lo más seguro es que sí.
¿Que te dolió? No me lo creo.
Hasta yo creí que dolía más de lo que en realidad es.
La obsesión, las ataduras, fueron mi perdición.
Menos mal que es verdad que el tiempo hace que las cosas se sitúen en su lugar.
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