domingo, 15 de diciembre de 2013

One.

Y una poesía en forma de nana surge de mis labios,
en la que se cuenta la historia de un amor que pensé nunca posible.
El dormir abrazada a ti todas las noches,
el levantarme con besos y caricias,
el que me estreches entre tus brazos cuando estoy triste,
o que me hagas reír, y riamos juntos.
El perecer a tu lado se ha convertido en el cuento de nunca soñar,
en el sueño de muchas lindas doncellas y valientes caballeros,
en la mayor necesidad de aquellos que se sienten solos,
en la necesidad encontrada de la sociedad,
en el deseo de pertenecer a unos labios, y saber que nunca te faltarán.

Porque yo ya no lo llamo amor. Lo llamo ser uno.



So much.

Muchas veces me pregunto cuándo llegará el momento de dejar de luchar.
Desgracia tras desgracia, tú sigues adelante, pero sigues sin darte cuenta que el fin está más cerca de lo que crees, y tampoco ves el daño que causarás a los que estamos a tu alrededor si sigues llevando esa vida.
Porque te queremos, y algunos de nosotros te necesitamos. Y sé que cuando llegue el día, mi vida nunca volverá a ser lo mismo. Tú has sido la única que se ha preocupado realmente por mí, quien me ha dejado llorar en su hombro, a pesar de mi antigua reticencia y pesimismo, quien me has acogido cuando no tenía donde ir, quien me ha enseñado que en esta vida hay que ser feliz a pesar de todo lo que hemos vivido.
Maltratada, asustada, siempre acomplejada, pero nunca falta una sonrisa en ese bello rostro.
Y sé que por dentro estás destrozada, que la culpa no te deja vivir a gusto, pero ¿sabes qué? Lo único de lo que tienes la culpa es de ser humana, de tener sentimientos, de saber que si luchas contra algo que es más fuerte que tú lo único que conseguirías es empeorar las cosas.
¿Que habría sido todo distinto si hubieras intentado huir? Seguro. Tan seguro como que a lo mejor yo no estaría aquí, ni nuestras familias hubieran sido lo que son, con sus fortalezas y debilidades.
Soy consciente de que mi vida y mis experiencias no han sido ni serán nunca las más deseables. Pero gracias a todos los obstáculos que me ha tocado sortear, ahora soy quien soy. Y sí, puedo decir que estoy muy orgullosa de ello. Puedo decir que nada ni nadie ha conseguido vencerme todavía, a pesar de haber estado muy cerca de cometer una locura. Ahora soy fuerte, y eso te lo debo a ti. Sé cuál es mi camino y por dónde debo continuar para ser feliz.

Mis palabras suenan inútiles a tu luz. Sólo espero que comprendas que te necesito, y que me gustaría que siguieras viviendo para que vieras en qué me convierto finalmente, gracias a ti.

Porque te quiero tanto.

sábado, 26 de octubre de 2013

Dreaming

Sueños.
Mi cabeza está repleta de ellos pero, ¿y de quién no?
Porque cada vez veo que puede llegar a ser más posible, pero, al mismo tiempo, me echo para atrás, no sé exactamente si es porque el mundo que me rodea es demasiado feroz y aterrador o por la falta de confianza en mí misma.
La música, mi vida. El ayudar a los demás, el conseguir que alguien pueda ser feliz, mi mayor meta.
Y quiero destacar, por supuesto, ¿quién no querría?
Pero, mientras intento convencerme una y otra vez, vuelvo a la realidad: una persona como yo, frágil, insegura, sin experiencia, intenta lanzarse al vacío, o para perderlo todo, o para ganar de una vez por todas.
Y, de corazón, espero que sea la segunda opción, de verdad que sí.

Porque algún día le demostraré al mundo quién soy y de qué soy capaz.

sábado, 12 de octubre de 2013

Alone.

Y te pones a pensar, en que todo lo que has vivido, algún día, desaparecerá sin más.
Porque la única persona que puede recordar íntegramente lo que has vivido eres tú, y esa persona con quien lo hayas pasado.
Pero todos esos pensamientos, sensaciones, sentimientos, quedarán olvidados algún día, excluidos en algún recóndito lugar del mundo, donde sólo puedan llegar los sueños.
Y me apena, y siento que todo lo que he vivido y me queda por vivir, ha sido en vano.
Pero luego veo su sonrisa, y sé que merece la pena.

Gracias por quererme y por nunca dejarme sola.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Tú.

Te lo mereces todo. Deberías ser la persona más feliz del mundo y, en cambio, poco a poco te consumes.
Has vivido una vida que no merecías, has aguantado carros y carretas y, a pesar de todo, sigues demostrando tu amor, a pesar de que los demás se aprovechen de ello, a pesar de que digas que no merece la pena seguir luchando, a pesar de que sabes que te necesito, porque eres la única que me ha demostrado algo de bondad, que me ha enseñado que en esta vida no es todo de color negro, sino que, de ves en cuando, se ven resquicios de luz, que ha sabido quererme y cuidarme.
Y ahora, ¿qué?
Eres lo único que me importa, eres la razón por la que sé que todavía me queda algo de familia.
Pero ¿qué voy a hacer si te vas? ¿Cómo voy a soportar estar sin ti, saber que no puedo volver a oír tu voz, saber que nunca podré volver a ver tu sonrisa, que nunca podré volver a abrazarte?
Mi corazón no lo soporta. Mis ojos se inundan solos, y mi sonrisa se convierte en una mueca de gran tristeza, proveniente de lo más fondo de mi ser.
Y sé que, pase lo que pase, siempre estarás ahí, porque has sido mi fuerza, mi coraje, mi tranquilidad y mis ganas de vivir.

Porque como tú no hay nadie.

Simplemente tú.

sábado, 31 de agosto de 2013

19.

Y ya son 19 las primaveras experimentadas a fuego en mi piel.
Y, a pesar de todo, no me arrepiento de nada, ni de lo vivido, ni de lo mucho que me queda por vivir.
¿Por qué?
Porque hace mucho tiempo que me di cuenta de que soy capaz de luchar contra viento y marea, y que seré capaz de vencer a todo lo que se interponga en mi camino, en mi vida, en la felicidad de la que pienso disfrutar por y para siempre.
Porque hoy es mi día, pero en conjunto, es el resto de mi vida.

Hubo un tiempo en el que ni siquiera sabía lo que era una sonrisa, y poco a poco, se me olvida lo que son las lágrimas.

No Longer.

viernes, 5 de julio de 2013

Sin poder serlo... es.

No me atrevo a decir que no me lo imaginaba, o que no cabía la posibilidad.
No me atrevo a decir que es extraño para mí.
No me atrevo a decir que las miles de lágrimas antes derramadas han sido porque nunca creí que pasaría.
Pero es, y no puede ser.
No me puedo creer que después de todo lo vivido, sufrido, entre engaños y arrepentimientos, vuelva a ser lo mismo.
Mi vida es como un círculo cerrado: siempre se repite la misma historia, aunque pueda llegar a creer que por fin podrían haber cambiado las cosas a peor.
Pero lo que no puedo creer de verdad es que, a pesar de tus anteriores mentiras, vayas con la cabeza tan alta, callándote sin ningún reparo la verdad, a decirme que estás bien, y que no has vuelto a hacerlo desde que me lo prometiste.
¿Hipocresía? ¿Fantasía? No, simplemente una enfermedad que está acabando contigo, y con todos los que te rodean.
Y en fin, lo peor de todo es que sé que no puedo hacer nada para evitarlo, puesto que ya no formo parte de tu vida. Lo único que de verdad te quedaba lo has perdido por voluntad propia, por tus querencias y caprichos, por tu incoherencia y por no querer aceptar la realidad.
La vida no es fácil, repite la gente de tu alrededor sin parar.
Si únicamente fuera "no fácil", no me sentiría tan miserable y desgraciada, ni el mundo sería tan catastrófico, sino que simplemente sería un lugar donde los obstáculos que debes sobrepasar día a día no serían más que pequeños baches que puedes saltar con un pequeño empujón, con un pequeño amago de querer salir adelante.
No, queridos amigos, la vida no es que no sea solo fácil, sino que siempre encontrará la manera de ponerse en tu contra y destrozar todo aquello que creías y que incluso querías, y de dar la vuelta a todos tus sueños para convertirlos en tus peores pesadillas.
Pero bueno, qué decir, a parte de que no es más que un nuevo capítulo en una vida en la que todo, por una u otra razón, siempre ha sido del revés o ha estado torcido o, sin ir más lejos, ha encontrado la manera de retorcerse sobre sí mismo de manera que aplasta todo lo que contiene con una fuerza inhumana, destrozando así corazones, pero sobre todo sonrisas que una vez pudieron llegar a ser sentimientos, pero que simplemente se quedaron en eso, en un gesto vacío, inerte, carente de emociones, las cuales han quedado olvidadas en un cajón que se encuentra en un rincón de mi pequeño mundo.
Un mundo en el que creía todo posible, pero por ser demasiado confianza, han acabado superándome mis propias expectativas, mis propios sueños, comunes de gente carente de lógica.


martes, 11 de junio de 2013

martes, 4 de junio de 2013

El nunca acabar.

Necesito sentirte a mi lado. Necesito sentir que estás aquí, cerca de mí, como antes.
Eras mi compañero, mi confidente, mi amigo, simplemente, te quería más que a nada en el mundo, porque, cuando estaba mal, eras el primero que iba a consolarme, el primero que intentaba parar las lágrimas que tantas veces se han deslizado sin control por mis mejillas.
Me sonreías, a pesar de todo. Me acariciabas, porque sabías cuánto sufría, me querías, al igual que yo te quiero a ti.
Y no hay día que no me acuerde de ti, porque eres mi primer, y mi último pensamiento del día.

Porque es el nunca acabar.

domingo, 2 de junio de 2013

You

-Necesito hablar contigo.
-Adelante, supongo. ¿Qué es eso que tanto te atormenta?
-No es... Fácil decirlo.
-Si no lo intentas, nunca lo sabrás.
Ella cogió aire y, sin pensar, comenzó a hablar:
-Me despierto cada noche pensando, pero no en aquello que yo querría o vería normal. Lo único en lo que pienso es...
-¿Sí?
-En ti. Y no lo entiendo. Es como si te hubieras aferrado a mi cerebro de una manera tan fuerte que tengo la sensación de que nunca podré olvidarme de ti.
-¿Y eso es malo?
-Pues... No lo sé. No lo creo... Quizá sí...
-¿A qué viene tanta inseguridad?
-A todas esas veces, a todos esos intentos fallidos de que algo saliera bien.
-Se podría decir que todo en esta vida es complicado. No hay nada realmente fácil.
-Lo sé... Pero es que... No me deja en paz, ese sentimiento de querer...
-¿De querer qué?
-De querer... Besar esos labios, sentir ese cuerpo junto al mío, sentir que compartimos los mismos pensamientos y... algo más.
-Ya veo... ¿Y puedo preguntar quién es el afortunado?
-No sé sí...
-Nunca sabrás la respuesta si no lo intentas.
-Tienes razón. Esa persona...
-Eres tú.

jueves, 30 de mayo de 2013

Ridículo.

¿Qué puedo decir, a parte de que he pasado la mayor vergüenza de toda mi vida?
¿Yo, que creía que se me daba medianamente bien, que creía estar completamente segura de mí misma, voy, y destrozo una canción que significa muchísimo para mí?
No me merezco los comentarios que han hecho, intentando animarme, diciendo: "lo has hecho genial, Sara. No tienes que ponerte así. Ha sido de las mejores actuaciones de hoy".
Ha podido ser de las mejores del día, pero para mí, ha sido la gota que colma el vaso, para replantearme seriamente el dejar de cantar.
¿Para qué? ¿Para sentir que sólo voy de mal en peor? ¿Para ver cómo la gente avanza, disfruta cantando, se lo pasa bien, mientras que yo sufro cada palabra que entono?
Sufrimiento en vano, diría yo.
Y me entristece, por supuesto que me entristece.
Y tal ha sido la emoción al acabar que me quería morir. No me lo podía creer. Me he recriminado, una, dos, cientos, miles de veces al terminar: "¿cómo has podido hacer ese despropósito, animal? ¿Cómo se te ocurre hacer eso, después de lo que te ha costado poder llegar a cantar una canción tan importante para ti?"
La única respuesta racional que he podido encontrar han sido miles de lágrimas que no cesaban de rodar por mis mejillas.
Y cada vez que me acuerdo, me entran ganas de seguir llorando, y llorando, como castigo, hasta que reaccione, o hasta que me de cuenta de que realmente no sirvo para aquello que tanto he soñado.
Porque sé que nunca podré alcanzar mi sueño, si cada vez lo hago peor, si cada vez me da más miedo enfrentarme a la música en directo, si cada vez que sé que tengo que cantar siento como si toneladas de sufrimiento se posaran sobre mi espalda.

No, sé que un día acabará, porque hoy me he demostrado a mí misma, lo patética que puedo llegar a ser.


sábado, 25 de mayo de 2013

Special.

Y es que... ha sido un momento demasiado especial como para dejarlo a un lado,
como para que pase inadvertido a través de mis pensamientos,
como para que no me recordara muchos de los momentos que siempre echaré de menos.

Ya no sé cómo evitarlo, pero... ¿para qué?

viernes, 3 de mayo de 2013

Try it.

Well...
What can I say, when everything I ever thought really doesn't mean anything to you?
Because I can't understand why you're trying to hurt me.
Seriously, I can't see what you see, and how you see it.
I hope that I can think as you some day, and then, I'll can understand your behaviour about me.

I miss everythin we've done, and those thing we'll never do.

I'm trying to forgive myself, but I can't avoid the feeling of that I've done something wrong to you.

I know, although it hurts me, that it will never be the same.

Why don't you try to keep those feelings in your heart?
In that way, we both will be happier, likely than ever.

I've tried. What about you?


domingo, 21 de abril de 2013

You

Tus labios son esa palabra que rima con el poema de mis labios.
Tus ojos son esa luz que me ilumina en las noches sin luna.
Tus manos son ese deseo de escalar fervientemente por tu cuello.

Mi deseo eres tú.

jueves, 18 de abril de 2013

martes, 9 de abril de 2013

M.

¿Y cómo podría no echarte de menos, si siempre fuiste tú el que estuvo conmigo en los momentos más duros?
Quien venía siempre a animarme,
quien nunca me dejaba sola,
quien siempre tenía una sonrisa guardada para mí,
quien limpiaba mis lágrimas amargas con sus caricias,
quien, sin importarle nada, estuvo siempre ahí.

Y es que una fuerte presión en el pecho oprime mi corazón, y hace resurgir mis más amargos pensamientos.

Te necesito a mi lado, y te necesitaré siempre, y es por eso por lo que de por vida te llevaré en mi corazón.

A pesar de que mis ojos estén anegados en lágrimas, siempre te dedicaré, desde lo más profundo de mi ser, una gran sonrisa, y un gran amor que nunca dejaré que se desvanezca.

Porque te quiero, te adoro, te amo, y por siempre será así.




jueves, 4 de abril de 2013

Walking to the moon.

Me hallaba en una explanada de soledad e indefensión, cuando vi el reflejo de la luna asomándose por detrás de lo que parecía ser una colina.

Andé, andé, andé, recorrí cientos, miles de kilómetros, acercándome cada vez más a lo que yo pensaba que sería lo más bello que yo habría visto nunca.

Pasaron días, meses, años, pasó tanto tiempo que no soy capaz de recordar exactamente cuánto.

Y un día, por fin, la alcancé.
Esa luna redonda, brillante, bella como la vida misma, se alzaba ante mí con forma humana, de ojos marrones y pelo castaño, y me destilaba su cegadora luz a través de su mirada, la que hizo que me enamorara antes de saber si quiera quién, o cómo era.

Y así fue cómo descubrí el camino para alcanzar la felicidad.

jueves, 7 de marzo de 2013

Take me.

...y de repente, sentí cómo una mano fuerte, pero a la vez delicada, agarraba la mía, me sacaba de aquel mundo de tinieblas en el que se había convertido mi vida.
Como si de una pluma se tratase, me cogió en brazos y me posó sobre su regazo, sin soltarme en ningún momento la mano.
Le miré a los ojos, expectante, a la vez que asustada. Él, sin embargo, sonreía.
No era una sonrisa irónica, tampoco malévola, ni maliciosa, pero tampoco arrogante.
Era una sonrisa verdadera, de esas que crees que nunca podrás llegar a ver.
Y todavía con ese gesto que tanto me anonadaba, suspiró:
-¿Qué te asusta?
El tono que empleó encerraba un matiz que no cuadraba con su gesto: puedo decir que llegué hasta a respirar ese sentimiento, algo que podría describirse como pena.
Todavía indecisa, nerviosa, e incluso temblorosa, no supe qué decir. Pero él no se impacientó: mantuvo ese gesto hasta que fui capaz de articular unas débiles palabras.
-Es... Todo.
Su sonrisa se acentuó aún más.
-¿A todo? No se puede tener miedo a todo.
Más avergonzada todavía, agaché la cabeza, y dije susurrando:
-Yo... No quiero... Es que...
De repente, noté cómo uno de sus suaves dedos se posó sobre mis labios, lo que hizo que me sobresaltara. Antes de que pudiera hacer o decir nada, comenzó:
-¿Qué es la nada para ti? ¿No es, simplemente, una palabra? ¿No es una designación que hemos inventado para describir aquello que no podemos conocer y comprender, razones por las que nos asusta? ¿No es triste pensar que todo lo que te rodea es desconocido? Dime, pues: ¿por qué crees que no conoces nada?
Sorprendida ante aquella reflexión, decidí que lo mejor era pensar una respuesta coherente.
Cuando creí que tenía la fuerza suficiente como para contestar, retiré suavemente su dedo de mis labios, e intenté esbozar una media sonrisa.
-Dime tú, ¿qué es lo que realmente conocemos y lo que no?
Él, en ese momento, también pareció sorprendido, y por un segundo creí ver un brillo en su mirada de confusión, o quizás reflexión, pero puede que fueran imaginaciones mías, ya que al momento, volvió a recuperar esa sonrisa, si cabe, aún más prominente que la anterior.
-Muchas veces es mejor vivir en la ignorancia, ¿verdad?
Ambos nos miramos, y reímos.

Bomb.

Ilusiones rotas, lágrimas derramas, nervios a flor de piel, tensión abrumadora...

Qué decir, a parte de que podría considerarse como un mal día o, según lo mires, el comienzo de una nueva vida.
Esa presión que ahora se ha convertido en libertad, de alguna manera, no llegó a atarme en ningún momento, simplemente, ha desaparecido algo que estaba destinado a hacerlo.

¿Que me siento mal?
Podría decir que hacía mucho tiempo que no me sentía tan bien.
¿Que me dolió en su momento, me ofendió?
Por supuesto, pero... ¿qué más da?

La vida da tantas vueltas, tantos giros inesperados, en los que te encontrarás a tanta gente por el camino, la cual te hará tropezar, pero nunca te derribará para siempre.

Porque ha sido como una explosión de sentimientos, de rabia, de felicidad al mismo tiempo, una sensaciön demasiado bipolar como para poder describirla.

Y es que, de vez en cuando, una bomba no viene mal.

viernes, 1 de marzo de 2013

Por fin.

Por fin, toda la mierda que se ha ido acumulando con el tiempo, ha saltado. Demasiada presión para tan poca superficie.
Y esta vez, sé que no voy a sentirme mal, no como la anterior, cuando pensaba que mi mundo se caía a pedazos sobre mi cabeza.
Esta vez no: se acabó de pensar que soy la culpable.
¿Te gusta malmeter? Hazlo. Pero que sepas que el tiempo pone a todo el mundo en su lugar. Y dentro de no mucho te tocará a ti.
Por fin, después de largos meses, me siento libre. Siento que tengo un peso menos sobre mi espalda, y eso me reconforta.
¿Envidia? No lo sé. Quizá sí, quizá no.
¿Simple desprecio? No lo niego, pero tampoco lo afirmo con toda seguridad.
¿Gilipollez humana? Demasiada para nuestra desgracia general.

En fin, a partir de ahora, pensaré en mí misma, en lo que realmente me gusta hacer, en que todo aquellos que hacía que me sintiera mal, ha desaparecido.

Y todo gracias a un maldito tweet :)

martes, 29 de enero de 2013

Slow getting dead.

No puedo más.
Martillean, y martillean, y martillean miles de sentimientos enfrentados en mi pequeño y ya demasiado magullado corazón.
Y mi cabeza, de lo único que es capaz es de dar mil y mil vueltas, lo que me deja sin respiración.
Me ahogo, y siento que cada vez me es más difícil salir a la superficie, donde todo sería más claro, menos opaco, simplemente, mejor.

Pero no puedo evitar sentirme sola, derrumbada, sin fuerzas para nada, ni siquiera para poder contener las miles de lágrimas que día tras día bañan mi rostro, deslizándose por mi cuello, hasta no convertirse en nada más que en vapor.

Y sin más, mis dedos se entumecen, mis ojos se nublan, y mis ideas me hacen dudar.

Ésto es lo que me está matando poco a poco.

Away From You.

Me gustaría no sentirme tan alejada de vosotros, pero no sé cómo evitarlo.
No sé cómo hacer que veáis que a mí también me importa.
No sé cómo haceros ver que yo también lo echaré de menos.
No sé cómo haceros sentir lo que yo siento: que yo también os quiero.

sábado, 26 de enero de 2013

Just it.

No puedo olvidarlo.
Cada vez que escucho esa canción, todos los sentimientos, pensamientos, vuelven a golpear con la fuerza de un huracán mi pecho.

Y no sé cómo puedo hacerlo sin ti,
sólo te necesito ahora.

lunes, 21 de enero de 2013

Harta.

Eres estúpida.
Completamente.
Me parece que tienes un problema bastante grande para lo que mides, y se llama ego.
¿Tanta pena te das, que tienes que importar más que los demás para sentirte bien contigo misma?
Felicidades, bonita.
¿Sabes qué te digo? Que me suda los cojones lo que digas de mí.
Cuando me harte, ya lo sufrirás.

miércoles, 16 de enero de 2013

Un día más.

Un día más, como otro cualquiera.
¿La diferencia? Mis lágrimas.
Ésta vez, eran de pura amargura. No podría decir que no estuvieran aderezadas con algo de tristeza, porque mentiría.
Si dijera que se deslizaban suavemente como nubes por mis mejillas, volvería a mentir. Fueron pesadas, como si de hierro hubieran sido forjadas, pero no pulidas, ya que su superficie acristalada arañaba mi rostro.
¿Que me arrepienta?...
Qué decir. No se si sería capaz de decir alguna vez en la vida algo contrario a una negativa; cierto es que, hoy por hoy, a pesar de todo, debería considerarme feliz, lujuriosa, exultante de felicidad, aunque a pesar de mi reconocimiento, en lo más recóndito de mi mente sé que hay un matiz que sólo una mirada podría descifrar.
¿Aludidos? Pudiera ser, aunque también podría ser parte de mi reflejo en el espejo, de aquello a lo que yo considero mi alma, partida en dos, compleja pero a la vez fácil de leer, depende de para quién o para qué.
¿Ilusionada? Sólo con poder sonreír me siento un poco mejor, aunque sólo sea una pequeña sonrisa, un amago de un sobresalto en mi granulado corazón, incapaz de verse claramente a los ojos de la razón.
¿Que echo algo de menos?
Podría ser. Podrían ser tantas cosas que resultase imposible de contar. También podría reducirse a una única, e irreemplazable.

lunes, 7 de enero de 2013

Patience.

¿Por qué cojones se me tiene que hablar así?
¿Qué he hecho yo, para que salgan al día de su boca como mucho tres o cuatro palabras cariñosas?
Lo demás, señales de desprecio, de indiferencia, hacia mi persona.
Me estoy cansando, y sé perfectamente que no soy yo la culpable de tal actitud.
Parece que quiere llegar al momento en el que no lo soporte más.
Pues si sigue así, al final lo conseguirá, y todo se irá a la mierda.

Porque ya me han tratado lo suficientemente mal durante toda mi vida, como para que ahora, que creía ser feliz de una vez por todas, vuelva a ocurrir lo que nunca tuvo que pasar.

Ya he aguantado lo suficiente, mi paciencia tiene un límite, y está a punto de desbordarse.

jueves, 3 de enero de 2013

It makes me angry!

¿Cuánto tiempo pretendes seguir con esa actitud?
¿A qué quieres llegar?
Me canso cada día más, de malas contestaciones, de pasotismo...
Te lo digo, te lo repito mil veces, y ni siquiera me escuchas. No llegas ni a oírme, ya que parece ser que no quieres hacerlo.
Tu egoísmo también me cabrea, para qué mentirnos. Sobre todo en determinadas ocasiones.

¿Y qué puedo hacer? Nada, porque seguirás ignorándome.
Hasta que me canse. Y prefiero no hacerlo, la verdad.



Song.

Todavía recuerdo la primera canción que me cantaste.

¿La recuerdas tú?

Why may I think?

Y volvemos a lo mismo. Ese sentimiento latente que nunca se apaga, a veces reaparece con más fuerza, otras menos, pero siempre me acompaña.

¿Y qué hacer, qué pensar, de nuevo?
¿Dejar todo estático, dejar que esos pensamientos recurran noche tras noche a mi cabeza?

Hacer lo indebido, seguir como está.

Todo es una lucha continua en mi interior: tanto en mi cabeza, como en mi corazón.

Y es que llega a ser soporífero, tan doloroso como imparable, tan enloquecedor, que creo que acabaré siendo parte de una de los millones de camisas de fuerza que hay por el mundo.

Y es que no puedo evitar pensarlo, me es imposible, sobrepasa todo aquello que intente detenerlo.

Supongo que será por algo, ¿no?