Hecho de menos, de alguna manera aquellos tiempos.
Con el paso del tiempo, todo se complica.
Diferentes etapas, diferentes personas, diferentes cosas.
Y no puedo evitar sonreír cuando me acuerdo de lo vivido.
Esas noches andando por el campo, perdidos, alejados de todo mundo conocido.
Pasaba miedo, pero era feliz, me sentía bien y a gusto, aunque se pueda pensar que no.
Y esas fiestas, donde todos bailábamos juntos, donde sentí tus labios y tu cuerpo bajo el mío.
Esas noches de paseo, cuando hablábamos de nuestras cosas, sin importar qué pensara la gente o qué dijeran.
Cuando éramos los más grandes confidentes. Cuando, para mí, éramos los mejores amigos.
Tantos recuerdos buenos, a la vez que malos, se guardan a fuego en mi memoria.
Y allí se quedarán, por y para siempre :)
viernes, 21 de diciembre de 2012
Incredible.
En fin. Flipante.
La gente es mala.
No es que yo lo piense, son sus actos los que me lo demuestran.
¿Quieres hacer daño? Adelante, pero lo único que vas a conseguir es que me ría en tu maldita cara.
¿Soy asfixiante? Quizás te de envidia que sepa lo que quiero, y en cambio tú vas mendigando por ahí un poco de cariño.
¿Que no cuentas conmigo? Mejor. Así me quito estupideces de encima.
No vais a conseguir nada con ésto.
O a lo mejor sí, pero siempre será positivo para mí.
La gente es mala.
No es que yo lo piense, son sus actos los que me lo demuestran.
¿Quieres hacer daño? Adelante, pero lo único que vas a conseguir es que me ría en tu maldita cara.
¿Soy asfixiante? Quizás te de envidia que sepa lo que quiero, y en cambio tú vas mendigando por ahí un poco de cariño.
¿Que no cuentas conmigo? Mejor. Así me quito estupideces de encima.
No vais a conseguir nada con ésto.
O a lo mejor sí, pero siempre será positivo para mí.
jueves, 22 de noviembre de 2012
Good.
Y no sé por qué,
pero últimamente me encuentro mejor que nunca :)
Me lo paso genial.
Pensé que no llegaría a gustarme, pero me he dado cuenta de que las cosas cambian antes de lo que creemos.
Ayer fue, simplemente, genial.
Un desmadre, en resumen, pero simplemente, genial.
pero últimamente me encuentro mejor que nunca :)
Me lo paso genial.
Pensé que no llegaría a gustarme, pero me he dado cuenta de que las cosas cambian antes de lo que creemos.
Ayer fue, simplemente, genial.
Un desmadre, en resumen, pero simplemente, genial.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Debería.
Debería estar emocionada.
Debería estar radiante.
Debería estar cual perla de lluvia al sol.
Pero nada de eso.
No siento absolutamente nada.
¿Indiferencia, quizá? Es lo más lógico. Pero no, sé que no es por eso.
Sentirte humillada, apartada, ignorada, al final acaba pasando factura.
¿Mi culpa? Nunca. No lo admito, porque sé que no es así.
Das un consejo a la gente, con buenas intenciones, para que te den la espalda y hagan oídos sordos.
Seguid siendo tan necios, e hipócritas, haced lo que queráis.
Pero un día me hartaré, y pondré fin a todo por lo que he estado peleando durante mucho tiempo.
¿Me sentiré mal, como ya me pasó?
Nunca. Puede que lo eche de menos, pero nada más.
Pero, lo que más gracia me hace, es que la culpable de todo acabaré siendo yo, como siempre.
Te acabas acostumbrando a esas gilipolleces :)
Debería estar radiante.
Debería estar cual perla de lluvia al sol.
Pero nada de eso.
No siento absolutamente nada.
¿Indiferencia, quizá? Es lo más lógico. Pero no, sé que no es por eso.
Sentirte humillada, apartada, ignorada, al final acaba pasando factura.
¿Mi culpa? Nunca. No lo admito, porque sé que no es así.
Das un consejo a la gente, con buenas intenciones, para que te den la espalda y hagan oídos sordos.
Seguid siendo tan necios, e hipócritas, haced lo que queráis.
Pero un día me hartaré, y pondré fin a todo por lo que he estado peleando durante mucho tiempo.
¿Me sentiré mal, como ya me pasó?
Nunca. Puede que lo eche de menos, pero nada más.
Pero, lo que más gracia me hace, es que la culpable de todo acabaré siendo yo, como siempre.
Te acabas acostumbrando a esas gilipolleces :)
Me gustaría...
¿Sabes?
Envidio que te cayeras por un agujero.
Envidio que llegaras a un nuevo mundo, donde todo es igual pero a la vez distinto.
Envidio que escaparas de la realidad, y que te sumergieras en un mundo en el que todo carece de sentido.
Envidio que consiguieras alcanzar la completa ignorancia.
Envidio que lloraras por el desconocimiento, al igual que rieras gracias a los seres que creaste en tu mente.
Envidio que seas la sueña de ese mundo, que te traten como a una princesa, que te enseñen todo lo que hay que saber para alimentar tu imaginación aun mucho más.
Me gustaría, me encantaría, poder ser esa Alicia pero de mi propio mundo, donde muchas de las cosas que he vivido, vivo y seguiré viviendo, la dictaría yo, y no un cruel destino.
Me gustaría poder salir de esta aletargada, espantosa realidad.
Pero, ¿cómo hacerlo si no es a través de los sueños?
Y, al fin y al cabo, tus temores, aun siendo el protagonista tu subconsciente, te persiguen, y se retratan en éstos.
Pero, ¿qué pasa cuando ves una sonrisa? ¿No late tu corazón tan fuerte, que parece salírsete del pecho?
Pero, ¿a quién no le gustaría, después de todo?
Envidio que te cayeras por un agujero.
Envidio que llegaras a un nuevo mundo, donde todo es igual pero a la vez distinto.
Envidio que escaparas de la realidad, y que te sumergieras en un mundo en el que todo carece de sentido.
Envidio que consiguieras alcanzar la completa ignorancia.
Envidio que lloraras por el desconocimiento, al igual que rieras gracias a los seres que creaste en tu mente.
Envidio que seas la sueña de ese mundo, que te traten como a una princesa, que te enseñen todo lo que hay que saber para alimentar tu imaginación aun mucho más.
Me gustaría, me encantaría, poder ser esa Alicia pero de mi propio mundo, donde muchas de las cosas que he vivido, vivo y seguiré viviendo, la dictaría yo, y no un cruel destino.
Me gustaría poder salir de esta aletargada, espantosa realidad.
Pero, ¿cómo hacerlo si no es a través de los sueños?
Y, al fin y al cabo, tus temores, aun siendo el protagonista tu subconsciente, te persiguen, y se retratan en éstos.
Pero, ¿qué pasa cuando ves una sonrisa? ¿No late tu corazón tan fuerte, que parece salírsete del pecho?
Pero, ¿a quién no le gustaría, después de todo?
domingo, 4 de noviembre de 2012
Thinking.
Me hizo pensar. Me hizo recordar.
Sentada, viendo esa sucesión de imágenes, atenta a una trama que no creía que podría afectarme de esa manera.
Pero lo hizo.
Y en parte me alegro, ya que siempre me hace feliz recordar... Aunque no puedo evitar llorar, es imposible.
Ese sentimiento nunca desaparecerá, esa necesidad de tenerte a mi lado.
No puedo, no puedo soportarlo. Se me hace demasiado agrio, angustioso...
Me encantaría haber sido como el protagonista, para poder arrancarte del abrazo de la oscuridad, pero no. Es ficción. Maldita ficción que siempre nos hace caer en el truco más tonto.
Ilusionada, en una parte, en la parte inconsciente de mi mente, en la que, en mi mundo, todavía te tengo a mi lado.
Y derrumbada, deprimida, destrozada, en la realidad, sabiendo que nunca podré volver a tenerte entre mis brazos, no podré volver a ver esos ojos brillando, esa sonrisa constante, no podré volver a oír tu respiración, no podré volver a sentir bajo mi cuerpo los latidos de tu corazón.
Y sé, desgraciadamente, que nunca lo superaré.
Y en parte, qué narices, me da igual. Prefiero sufrir antes que apartarte de mi corazón.
Porque tú y yo, siempre estaremos juntos.
Sentada, viendo esa sucesión de imágenes, atenta a una trama que no creía que podría afectarme de esa manera.
Pero lo hizo.
Y en parte me alegro, ya que siempre me hace feliz recordar... Aunque no puedo evitar llorar, es imposible.
Ese sentimiento nunca desaparecerá, esa necesidad de tenerte a mi lado.
No puedo, no puedo soportarlo. Se me hace demasiado agrio, angustioso...
Me encantaría haber sido como el protagonista, para poder arrancarte del abrazo de la oscuridad, pero no. Es ficción. Maldita ficción que siempre nos hace caer en el truco más tonto.
Ilusionada, en una parte, en la parte inconsciente de mi mente, en la que, en mi mundo, todavía te tengo a mi lado.
Y derrumbada, deprimida, destrozada, en la realidad, sabiendo que nunca podré volver a tenerte entre mis brazos, no podré volver a ver esos ojos brillando, esa sonrisa constante, no podré volver a oír tu respiración, no podré volver a sentir bajo mi cuerpo los latidos de tu corazón.
Y sé, desgraciadamente, que nunca lo superaré.
Y en parte, qué narices, me da igual. Prefiero sufrir antes que apartarte de mi corazón.
Porque tú y yo, siempre estaremos juntos.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Come Back!
¡Buenas a todos!
He resurgido de entre las cenizas de la desaparición de mi persona por estos lares. Resumiendo: hace mil años que no escribo nada, y me he dicho a mí misma en un ataque de esquizofrenia: ¿por qué no? Así aburro a aquél pobre que lea de vez en cuando mis ignominias delirantes.
Y... ¿qué otra cosa puedo hacer a parte de contar mi laaargo verano, que dentro de poco alcanzará su fin, agraciada o desgraciadamente?
En fin, intentemos rememorar cómo empezó todo...
Acabé segundo de Bachiller, ajam, no hice selectividad, a pesar de que miles de cientos de lustros de profesores insistieron en que lo hiciera... ¡PUES NO ME DA LA GANA, COÑE YA!
Y bueno, hasta ahí, normal.
Y... Hay una especie de agujero negro en mi mente que hace que no me acuerde de nada a partir de que me cagara en la madre de aquellos que son pesados por naturaleza.
Así que, como parece ser que tengo inicios de alzhéimer, os contaré mis experiencias más y quizá menos agradables de este ya transcurrido tiempo.
Mhh... resumiré, en plan título, mi primer viaje: Hornedo.
Síii, los Cabntabrias, con vaques y demás bichejos corriendo por ahí, como perros desgraciados y asquerosos que rompen las bolsas de basura ajenas y lo esparcen todo por ahí. Muy diver, sí señor. Ojalá y se le indigeste la carne con plástico que se comió, ¡CERDO!
En fin, sigo, que me voy por las ramas cual mono. El primer día fue muy divertido sí, no hicimos nada, sólo esperar a que gente volviera de la compra y nos diera con el precio total de ésta en la puta cara como si fuera un ladrillo. Resumiendo: se gastaron más que una familia casi en un puto mes para cuatro días, muy lógico, todo mierdas. Ojalá se os indigesten, por cierto, igual que al maldito chucho sarnoso.
Bueno, luego está el tema de la cocina. ¡Qué bonito es el mundo de convivir entre hombres que son unos vagos redomados, (aunque no todos eran así, por supuesto), y que luego encima te echan en cara que no haces nada porque estás hasta los mismísimos escrotos de cien búfalos cabreados de ellos.
Y sí, te lo digo especialmente a ti, señorito me tiro a quien me sale de la polla, engaño a las mujeres, les rompo el corazón, luego me siento mal un día y me olvido de su puto culo, y encima luego te las quieres volver a tirar, pero quieres que te dejen en paz sabiendo que ellas sienten algo más. Ojalá sufras el peso de esa carga en tu conciencia durante toda tu puta vida, que no somos simples trapos, ni kleenex, ni mierdas varias. Somos personas como tú, aunque mucho más valiosas, por lo que das a demostrar, y encima con un sentido del humor menos estúpido. Sigue haciéndote el gracioso, que vas a acabar solo como la mismísima una, pobre de ella, que no tiene ninguna culpa, a diferencia de ti.
Y por cierto, si te parezco depresiva, por lo menos yo no le parezco un putero a la gente, porque para mí sí lo eres, aunque mi opinión te sude los huevos.
Y respecto al otro tú, ¿no pinto nada? ¿Estás seguro? Deberías verte rodeado de gente, y ver cuántos de éstos te han hecho caso, o hablan de los mismos temas que tú, véase películas, o véase libros, que a nadie l interesan excepto a ti.
Y bueno, después de descargarme un poco, creo que el resto lo dejaré para otra entrada, ya que creo que me he explayado un poquitín chiquitín de nada.
Bueno, ya ejcribiréh máh adelantéh.
:)
He resurgido de entre las cenizas de la desaparición de mi persona por estos lares. Resumiendo: hace mil años que no escribo nada, y me he dicho a mí misma en un ataque de esquizofrenia: ¿por qué no? Así aburro a aquél pobre que lea de vez en cuando mis ignominias delirantes.
Y... ¿qué otra cosa puedo hacer a parte de contar mi laaargo verano, que dentro de poco alcanzará su fin, agraciada o desgraciadamente?
En fin, intentemos rememorar cómo empezó todo...
Acabé segundo de Bachiller, ajam, no hice selectividad, a pesar de que miles de cientos de lustros de profesores insistieron en que lo hiciera... ¡PUES NO ME DA LA GANA, COÑE YA!
Y bueno, hasta ahí, normal.
Y... Hay una especie de agujero negro en mi mente que hace que no me acuerde de nada a partir de que me cagara en la madre de aquellos que son pesados por naturaleza.
Así que, como parece ser que tengo inicios de alzhéimer, os contaré mis experiencias más y quizá menos agradables de este ya transcurrido tiempo.
Mhh... resumiré, en plan título, mi primer viaje: Hornedo.
Síii, los Cabntabrias, con vaques y demás bichejos corriendo por ahí, como perros desgraciados y asquerosos que rompen las bolsas de basura ajenas y lo esparcen todo por ahí. Muy diver, sí señor. Ojalá y se le indigeste la carne con plástico que se comió, ¡CERDO!
En fin, sigo, que me voy por las ramas cual mono. El primer día fue muy divertido sí, no hicimos nada, sólo esperar a que gente volviera de la compra y nos diera con el precio total de ésta en la puta cara como si fuera un ladrillo. Resumiendo: se gastaron más que una familia casi en un puto mes para cuatro días, muy lógico, todo mierdas. Ojalá se os indigesten, por cierto, igual que al maldito chucho sarnoso.
Bueno, luego está el tema de la cocina. ¡Qué bonito es el mundo de convivir entre hombres que son unos vagos redomados, (aunque no todos eran así, por supuesto), y que luego encima te echan en cara que no haces nada porque estás hasta los mismísimos escrotos de cien búfalos cabreados de ellos.
Y sí, te lo digo especialmente a ti, señorito me tiro a quien me sale de la polla, engaño a las mujeres, les rompo el corazón, luego me siento mal un día y me olvido de su puto culo, y encima luego te las quieres volver a tirar, pero quieres que te dejen en paz sabiendo que ellas sienten algo más. Ojalá sufras el peso de esa carga en tu conciencia durante toda tu puta vida, que no somos simples trapos, ni kleenex, ni mierdas varias. Somos personas como tú, aunque mucho más valiosas, por lo que das a demostrar, y encima con un sentido del humor menos estúpido. Sigue haciéndote el gracioso, que vas a acabar solo como la mismísima una, pobre de ella, que no tiene ninguna culpa, a diferencia de ti.
Y por cierto, si te parezco depresiva, por lo menos yo no le parezco un putero a la gente, porque para mí sí lo eres, aunque mi opinión te sude los huevos.
Y respecto al otro tú, ¿no pinto nada? ¿Estás seguro? Deberías verte rodeado de gente, y ver cuántos de éstos te han hecho caso, o hablan de los mismos temas que tú, véase películas, o véase libros, que a nadie l interesan excepto a ti.
Y bueno, después de descargarme un poco, creo que el resto lo dejaré para otra entrada, ya que creo que me he explayado un poquitín chiquitín de nada.
Bueno, ya ejcribiréh máh adelantéh.
:)
miércoles, 8 de agosto de 2012
Truth.
¿Y qué pensar cuando sabes que esa historia que tan inocentemente has leído es parte de una ruda y cruel realidad?
Amagos de lágrimas ocupaban por entero mis ojos, intentando desbordarse al mismo tiempo que yo intentaba detenerlas.
Es triste... Tan triste que no puedo ni creerlo. ¿Cómo puede llegar la crueldad de alguien a tan extensos niveles? ¿Qué podemos pensar, pues, de la humanidad?
Si el mundo se mueve por ese tipo de clavijas, las cuales cumplen a regañadientes su función, intentando acabar con aquellas que realmente sostienen el mundo, ¿qué cabe esperar? ¿Cuál será el futuro del mundo?
El amor, que tan importante es, no es más que nimiedad para muchos de aquellos destructores, una simple excusa a través de la cual pueden acabar con las esperanzas de aquellos que realmente ansían la felicidad, quieren, simplemente, vivir, no sufrir.
Pero hay que ser consciente de que siempre habrá algo o alguien que interceda en ese intento de alcanzar esa tan buscada felicidad.
No podía creerlo, de verdad que no...
Documentos, palabras, grabaciones, escritos... ¡Todo! ¡Todo era cierto! ¡También eran, y son, reales esas personas! ¡Es real el sufrimiento, causado por tantas barbaridades atroces!
¿Quién podía pensar que el simple amor de una madre por su hija acabara convertida en violaciones de su alma, en noches compuestas por melodías en las que los protagonistas son el viento y el duro llanto de una madre por recuperar su libertad, tan injustamente arrebatada?
¿Qué será de esa niña, qué pensará de su madre, quien la quiere con locura, y quiere estar ante todo con ella? ¿Y su padre, grandísimo hijo de Satán, culpable de todo ese dolor, afanado por conseguir bienes y sufrimiento ajeno, acaso no tiene remordimientos? Ojalá supiera él lo que es pasar por eso, y su vida se convierta en el más cruento infierno del que nunca pueda salir.
Y es que, desde el primer momento, me metí en su piel. Quizá porque sé lo que es la desesperación, el sentir que no te queda nada y que solamente puedes aferrarte a lo poco que queda de tu cordura.
Siempre habrá gente que esté contigo.
Amagos de lágrimas ocupaban por entero mis ojos, intentando desbordarse al mismo tiempo que yo intentaba detenerlas.
Es triste... Tan triste que no puedo ni creerlo. ¿Cómo puede llegar la crueldad de alguien a tan extensos niveles? ¿Qué podemos pensar, pues, de la humanidad?
Si el mundo se mueve por ese tipo de clavijas, las cuales cumplen a regañadientes su función, intentando acabar con aquellas que realmente sostienen el mundo, ¿qué cabe esperar? ¿Cuál será el futuro del mundo?
El amor, que tan importante es, no es más que nimiedad para muchos de aquellos destructores, una simple excusa a través de la cual pueden acabar con las esperanzas de aquellos que realmente ansían la felicidad, quieren, simplemente, vivir, no sufrir.
Pero hay que ser consciente de que siempre habrá algo o alguien que interceda en ese intento de alcanzar esa tan buscada felicidad.
No podía creerlo, de verdad que no...
Documentos, palabras, grabaciones, escritos... ¡Todo! ¡Todo era cierto! ¡También eran, y son, reales esas personas! ¡Es real el sufrimiento, causado por tantas barbaridades atroces!
¿Quién podía pensar que el simple amor de una madre por su hija acabara convertida en violaciones de su alma, en noches compuestas por melodías en las que los protagonistas son el viento y el duro llanto de una madre por recuperar su libertad, tan injustamente arrebatada?
¿Qué será de esa niña, qué pensará de su madre, quien la quiere con locura, y quiere estar ante todo con ella? ¿Y su padre, grandísimo hijo de Satán, culpable de todo ese dolor, afanado por conseguir bienes y sufrimiento ajeno, acaso no tiene remordimientos? Ojalá supiera él lo que es pasar por eso, y su vida se convierta en el más cruento infierno del que nunca pueda salir.
Y es que, desde el primer momento, me metí en su piel. Quizá porque sé lo que es la desesperación, el sentir que no te queda nada y que solamente puedes aferrarte a lo poco que queda de tu cordura.
Siempre habrá gente que esté contigo.
jueves, 28 de junio de 2012
Anymore
Estoy cansada de siempre tener que hacer caso a todo lo que se me dice.
Creo que me he ganado, desgraciadamente, gracias a la experiencia y en parte a la fuerza, el hecho de poder ser libre de querer dirigir mi vida en una nueva dirección.
Me da igual que quieras que acabe como lo has hecho tú, destrozado, a igual que esa otra persona, sin ninguna otra cosa más que problemas.
Me NIEGO rotundamente a sufrir más. Lo siento mucho, pero no.
viernes, 22 de junio de 2012
Confused
Y pienso, y pienso, y pienso, y pienso.
Intento entender, pero hay algo que siempre se me escapa de las manos.
¿Es sólo una impresión, una sensación, o es real?
Cuando lo veo, siento que es así, pero al mismo tiempo lo niego.
Y me molesta. ¿O no, y simplemente vuelve a ser una impresión?
Me alegro. Me desconcierta. Me estalla la cabeza.
¿Qué pensar, cuando de repente crees que todo era una farsa?
Mejor ignorar. Pasar de todo.
Pero no puedes. Te atrapa. Te devora.
Y tu cabeza vuelve a explotar.
BUM!
Intentas no pensarlo. Intentas dejarlo correr. Pero te lo recuerdan.
Por supuesto, ya no es lo mismo.
Y quiero que siga siendo así.
Pero, aún así,
me desconcierta.
Intento entender, pero hay algo que siempre se me escapa de las manos.
¿Es sólo una impresión, una sensación, o es real?
Cuando lo veo, siento que es así, pero al mismo tiempo lo niego.
Y me molesta. ¿O no, y simplemente vuelve a ser una impresión?
Me alegro. Me desconcierta. Me estalla la cabeza.
¿Qué pensar, cuando de repente crees que todo era una farsa?
Mejor ignorar. Pasar de todo.
Pero no puedes. Te atrapa. Te devora.
Y tu cabeza vuelve a explotar.
BUM!
Intentas no pensarlo. Intentas dejarlo correr. Pero te lo recuerdan.
Por supuesto, ya no es lo mismo.
Y quiero que siga siendo así.
Pero, aún así,
me desconcierta.
jueves, 21 de junio de 2012
Tired
Estoy cansada. Muy cansada.
No se si será por inercia, por casualidad, o por simple coincidencia, pero estoy harta de borderías, de que siempre acabe igual, como si no hubiera pasado nada.
y sí, hay muchas cosas que me sientan mal, pero tendré que aprender a soportarlo, o eso creo yo.
Ante todo, siempre voy a estar a tu lado, pase lo que pase.
No se si será por inercia, por casualidad, o por simple coincidencia, pero estoy harta de borderías, de que siempre acabe igual, como si no hubiera pasado nada.
y sí, hay muchas cosas que me sientan mal, pero tendré que aprender a soportarlo, o eso creo yo.
Ante todo, siempre voy a estar a tu lado, pase lo que pase.
domingo, 17 de junio de 2012
I Need You...
Y ésta es la misma entrada pero con un final distinto, por lo que parece!
Enjoy! =)
Y es que siento que necesito que tus manos rodeen mi cintura,
Enjoy! =)
Y es que siento que necesito que tus manos rodeen mi cintura,
que me acaricien;
que susurres a mi oído, aunque sólo sea silencio al fin y al cabo.
Porque necesito de esos ojos,
de esas dulces miradas que hacen divagar, no sé cómo,
a todos y cada uno de mis sentidos.
A esa simple presencia que hace a mi corazón palpitar,
cuando creía, tras tanto dolor,
que no quedaban más que unas simples migajas de Nada.
Vacío, sin color. Simple, inexistente, pero a la vez ardiente,
injusto, soporífero, baldío,
mortífero.
Siento que tú eres el único capaz de hacerme renacer,
el que consiga sacarme de toda esta amargura, por muy espesa
que se presente.
Por muchas veces que me hayan hablado del imposible,
ese gran amigo de la verdad,
íntimo del pesimismo.
Por mucho que digan las demás almas en pena,
el mal no existe, sino el mal conocimiento,
lo que induce a un mal obrar.
¿Por qué estoy así? Buena pregunta.
¿Alguno de esos creyentes de la verdad,
ignorantes en sí mismos,
sabría capaz de contestarme?
Porque lo único que sé es lo mucho que te echo de menos.
Porque para qué extrañar, pudiendo simplemente recordar.
So lovely
Ésto estaba en el borrador, y como me acabo de dar cuenta, lo subo ahora =)
Porque necesito esos brazos rodeando mi cintura,
Porque necesito esos brazos rodeando mi cintura,
fuerte pero delicadamente,
a cada segundo que paso junto a ti.
Necesito de esos ojos, los cuales,
no sé cómo, consiguen hacer divagar a todos
y cada uno de mis sentidos.
Esas miradas que consiguen hacerme sonreír,
sin hacer si quiera amago de,
tan siquiera, cambiar de gesto.
Porque necesito sentir el roce de tu aliento
contra mi cuello, deslizándose lentamente
por los recovecos de mi entumecida espalda.
Porque siento que eres el único capaz de hacerme renacer,
de ayudarme a salir de esta amarga tumba
que está intentando acabar conmigo día tras día.
Ignorance
Y lo veía todo tan claro...
Creía que mi felicidad era absoluta, que nada podría enturbiar mi vista... Pero como siempre, cuán equivocada estaba.
Pensé que desaparecería, que ese fue un problema pasado, un problema que, al parecer, nunca nos dejará en paz.
Y tuve que vivirlo para darme cuenta.
¿De qué sirven las apariencias, si por dentro eres prácticamente igual?
Y creo que fue ese engaño el que me hizo desear volver, el intentar huir de los recuerdos que han quedado en el olvido de mi mente, en aquella cajita negra que evito día tras día abrir, por miedo a que pueda infectarme de sus sucias intenciones, las que casi me llevaron a un grandísimo error una vez.
¿Y qué hago, si encima ahora desconfías de mí?
Pensaba que te había recuperado, que podríamos estar como siempre había deseado, sonriendo, en vez de gritando o llorando. Pero ya veo que es imposible, o, por lo menos, hasta el momento, improbable.
¿Y qué puedo hacer yo, si me siento completamente inútil ante tal situación?
Intento apartarme todo lo posible, pero me siento mal, puesto que ahora sois de verdad parte de mí.
¿Qué hacer: sacrificar una nueva felicidad encontrada o vivir en una absoluta ignorancia?
Creía que mi felicidad era absoluta, que nada podría enturbiar mi vista... Pero como siempre, cuán equivocada estaba.
Pensé que desaparecería, que ese fue un problema pasado, un problema que, al parecer, nunca nos dejará en paz.
Y tuve que vivirlo para darme cuenta.
¿De qué sirven las apariencias, si por dentro eres prácticamente igual?
Y creo que fue ese engaño el que me hizo desear volver, el intentar huir de los recuerdos que han quedado en el olvido de mi mente, en aquella cajita negra que evito día tras día abrir, por miedo a que pueda infectarme de sus sucias intenciones, las que casi me llevaron a un grandísimo error una vez.
¿Y qué hago, si encima ahora desconfías de mí?
Pensaba que te había recuperado, que podríamos estar como siempre había deseado, sonriendo, en vez de gritando o llorando. Pero ya veo que es imposible, o, por lo menos, hasta el momento, improbable.
¿Y qué puedo hacer yo, si me siento completamente inútil ante tal situación?
Intento apartarme todo lo posible, pero me siento mal, puesto que ahora sois de verdad parte de mí.
¿Qué hacer: sacrificar una nueva felicidad encontrada o vivir en una absoluta ignorancia?
How?
Me gustaría poder transmitir lo que siento, aunque sólo fuera por una vez, con la verdadera fuerza con las que los sentimientos invaden todos mis sentidos.
Y aunque lo intente, creo que aun así no es suficiente.
¿Cómo podría...?
Y aunque lo intente, creo que aun así no es suficiente.
¿Cómo podría...?
lunes, 11 de junio de 2012
Sea.
De vuelta...
Casi podría decir que lo agradezco.
No, más bien, puedo decirlo: lo afirmo, es más.
Pensaba que me gustaría, pensé que sentir la brisa del mar me haría volver a un tiempo que tanto me gustó, pensé que sentir la arena bajo mis pies rejuvenecería mi espíritu, pensé que las aguas del mar volverían a llevarme a sitios recónditos de mi mente, lugares en los que era capaz de abstraerme del mundo.
Pero no es así.
Ha sido... Completamente contrario a lo que me imaginaba.
Si me preguntasen si me lo he pasado bien... La respuesta variaría dependiendo de en qué momento y en qué situación.
Para ser sinceros, la mayor parte del tiempo he tenido que abstraerme de distintas formas del mundo exterior.
Lo peor de todo, el primer día.
Fui con la ilusión de pasarlo bien, de recordar todas esas cosas que tanto ansiaba rememorar. Y efectivamente, las rememoré, pero no fue precisamente lo que quería, ni en la forma en la que quería hacerlo.
Sí, estuvo bien andar por la solitaria orilla de aquella playa dejada de la mano de Dios sabe qué, pero encima te echaba de menos.
No podía dejar de pensar en ti, de lo mucho que me gustaría tenerte a mi lado caminando, disfrutando de esa agradable brisa que únicamente se encuentra junto al mar.
Deseaba poder tenerte allí conmigo, y poder haber agarrado tu mano y haber sentido tu calor.
Sin embargo, lo único que sentí de calor aquella noche fueron unas punzadas en el pecho, mientras vivía de nuevo escenas que durante tanto tiempo había estado intentando apartar de mi mente.
Mi cama estaba fría, solitaria. Mis labios, completamente secos, ansiosos de los tuyos, los únicos capaces de curar esa ansiedad que tengo de poder sentirte cerca.
Volvía a sentirme, simplemente, sola.
Me levanté, sin ganas de nada, tras haberme sumergido en las páginas de un libro, como hacía antes de que mi vida hubiera dado este gran giro, intentando hacer caso omiso a la realidad, esquivarla, para que no me hiciera más daño del que mi propia imaginación se encargaba de suministrarme, quizá en pequeñas dosis, pero contundentes.
Terminada esa historia, llegó la mañana, y creo haber dormido un par de horas, si llegaba. Los nervios siempre me han impedido conciliar el sueño.
Nos fuimos, por fin, al destino definitivo de aquellas vacaciones. Ya había perdido toda esperanza de encontrar algún tipo de diversión, cosa que finalmente no fue del todo cierta, porque busqué formas de entretenerme, y pasé buenos ratos y al fin y al cabo.
Pero me seguías faltando tú, tu sonrisa, el suave tacto de tu piel, tus ojos brillando a mi lado, bajo la luz de un ardiente sol, haciendo brincar incesante y con fuerza a mi corazón.
Y he estado estos días, que, a pesar de ser pocos, para mí han sido una eternidad, echándote de menos, recordando, imaginando lo feliz que podría llegar a ser si estuvieras tú a mi lado, deseando poder sentir tus labios a cada instante, tu piel tu cuerpo...
Y por fin, el viaje de vuelta. ¿La mejor solución? Sumergirme de nuevo en otra historia que, la verdad, nunca pensé que fuera a gustarme tanto. Y he pasado así horas, pendiente de cuándo podía volver a reunirme contigo, de cuándo podría volver a disfrutar de tus labios, de cómo ese abrazo con el que tan fuertemente me has estrechado ha vuelto a posar una sonrisa sobre mis resecos labios.
El mar.
Casi podría decir que lo agradezco.
No, más bien, puedo decirlo: lo afirmo, es más.
Pensaba que me gustaría, pensé que sentir la brisa del mar me haría volver a un tiempo que tanto me gustó, pensé que sentir la arena bajo mis pies rejuvenecería mi espíritu, pensé que las aguas del mar volverían a llevarme a sitios recónditos de mi mente, lugares en los que era capaz de abstraerme del mundo.
Pero no es así.
Ha sido... Completamente contrario a lo que me imaginaba.
Si me preguntasen si me lo he pasado bien... La respuesta variaría dependiendo de en qué momento y en qué situación.
Para ser sinceros, la mayor parte del tiempo he tenido que abstraerme de distintas formas del mundo exterior.
Lo peor de todo, el primer día.
Fui con la ilusión de pasarlo bien, de recordar todas esas cosas que tanto ansiaba rememorar. Y efectivamente, las rememoré, pero no fue precisamente lo que quería, ni en la forma en la que quería hacerlo.
Sí, estuvo bien andar por la solitaria orilla de aquella playa dejada de la mano de Dios sabe qué, pero encima te echaba de menos.
No podía dejar de pensar en ti, de lo mucho que me gustaría tenerte a mi lado caminando, disfrutando de esa agradable brisa que únicamente se encuentra junto al mar.
Deseaba poder tenerte allí conmigo, y poder haber agarrado tu mano y haber sentido tu calor.
Sin embargo, lo único que sentí de calor aquella noche fueron unas punzadas en el pecho, mientras vivía de nuevo escenas que durante tanto tiempo había estado intentando apartar de mi mente.
Mi cama estaba fría, solitaria. Mis labios, completamente secos, ansiosos de los tuyos, los únicos capaces de curar esa ansiedad que tengo de poder sentirte cerca.
Volvía a sentirme, simplemente, sola.
Me levanté, sin ganas de nada, tras haberme sumergido en las páginas de un libro, como hacía antes de que mi vida hubiera dado este gran giro, intentando hacer caso omiso a la realidad, esquivarla, para que no me hiciera más daño del que mi propia imaginación se encargaba de suministrarme, quizá en pequeñas dosis, pero contundentes.
Terminada esa historia, llegó la mañana, y creo haber dormido un par de horas, si llegaba. Los nervios siempre me han impedido conciliar el sueño.
Nos fuimos, por fin, al destino definitivo de aquellas vacaciones. Ya había perdido toda esperanza de encontrar algún tipo de diversión, cosa que finalmente no fue del todo cierta, porque busqué formas de entretenerme, y pasé buenos ratos y al fin y al cabo.
Pero me seguías faltando tú, tu sonrisa, el suave tacto de tu piel, tus ojos brillando a mi lado, bajo la luz de un ardiente sol, haciendo brincar incesante y con fuerza a mi corazón.
Y he estado estos días, que, a pesar de ser pocos, para mí han sido una eternidad, echándote de menos, recordando, imaginando lo feliz que podría llegar a ser si estuvieras tú a mi lado, deseando poder sentir tus labios a cada instante, tu piel tu cuerpo...
Y por fin, el viaje de vuelta. ¿La mejor solución? Sumergirme de nuevo en otra historia que, la verdad, nunca pensé que fuera a gustarme tanto. Y he pasado así horas, pendiente de cuándo podía volver a reunirme contigo, de cuándo podría volver a disfrutar de tus labios, de cómo ese abrazo con el que tan fuertemente me has estrechado ha vuelto a posar una sonrisa sobre mis resecos labios.
El mar.
viernes, 1 de junio de 2012
Anymore
Y cada día lo tengo más claro.
Es mi vida, es lo que me gusta, y quiero vivir de ello, a pesar de lo complicado que sea.
Porque hay muchas veces en las que nos frustramos, lo damos todo por perdido.
Siempre se presentan nuevos problemas, y cada vez se nos presentan más insoportables.
No puedo seguir en esta situación, haciéndome cargo de cosas que, según el estado actual de todo, no debería comerme yo sola.
¿Y qué hago? Me callo, pues siento que puede ser un problema que exprese mi indignación hacia ello, a pesar de lo mucho que me molesta, e incluso duele.
Y encima, no sé por qué, pero me siento traicionada. ¿Debería ser así? Probablemente no, pero no puedo evitarlo.
Y quiero que cambie, ¡claro que quiero! Pero al fin y al cabo es algo tan ameno que ni merece la pena preocuparme en exceso por ello.
Intentaré no pensar en ello, nunca más.
Es mi vida, es lo que me gusta, y quiero vivir de ello, a pesar de lo complicado que sea.
Porque hay muchas veces en las que nos frustramos, lo damos todo por perdido.
Siempre se presentan nuevos problemas, y cada vez se nos presentan más insoportables.
No puedo seguir en esta situación, haciéndome cargo de cosas que, según el estado actual de todo, no debería comerme yo sola.
¿Y qué hago? Me callo, pues siento que puede ser un problema que exprese mi indignación hacia ello, a pesar de lo mucho que me molesta, e incluso duele.
Y encima, no sé por qué, pero me siento traicionada. ¿Debería ser así? Probablemente no, pero no puedo evitarlo.
Y quiero que cambie, ¡claro que quiero! Pero al fin y al cabo es algo tan ameno que ni merece la pena preocuparme en exceso por ello.
Intentaré no pensar en ello, nunca más.
domingo, 13 de mayo de 2012
I don't know
Me acuesto pensando en ti. Me levanto pensando en ti. Y me pregunto el por qué, puesto que creía que ya había conseguido aclarar mis ideas. Pero no es así. Te echo de menos. Me gustaría estar todo el tiempo contigo, pero también con él, y eso es algo imposible.
Y ésto me está matando por dentro, y sé que como siga así todo va a desmoronarse.
Y voy a sufrir, incontables veces. Y será un dolor tan profundo que dudo que pueda soportarlo.
¿Que qué quiero? Quiero que me cuentes, quiero que puedas confiar en mí. Quiero sacarte de ese oscuro lugar, quiero poder ver una sonrisa sincera en tu rostro por una vez, quiero verte, simplemente, feliz.
¿Pero qué puedo hacer? ¿Arriesgarme a quedarme sola de nuevo? ¿O asegurar lo que tengo, a pesar de lo que estoy sufriendo por dentro? Porque sí, te amo, y lo sabes, y por eso lo he pasado tan mal, pero no puedo evitar olvidarme de él. No sé por qué, pero tienes algo especial, algo que hace que quiera estar contigo, que te extrañe cada día más y más.
Pero tú, que me lo estás dando todo, que me quieres como nunca nadie me ha querido, y me lo demuestras días a día, y no sé cómo agradecértelo. A ti también te necesito, porque te quiero, y me duele estar sin ti, muchísimo. Y no quiero seguir haciéndote daño, y sé que mucha gente piensa que lo hago, y por eso me siento rechazada, simplemente porque la verdad es tan dolorosa que llega a ser insoportable.
¿Quién fue aquél que dijo que no se podía amar a dos personas a la vez? Seguro que el que acabó quedándose solo. Solo y amargado.
¿Qué hacer? ¿Seguir con normalidad, dentro de lo posible, sufriendo, sin llegar a estar bien nunca, o arriesgarlo todo por algo que no sé si quiera si podrá funcionar?
Acabé haciendo caso a lo que la gente quería. Y te echaba tanto de menos... Todos decían que eres lo mejor para mí, pero no sé por qué lo dicen, sinceramente. Y prefiero no pensar en sus instintos tan poco materialistas. Hay veces que los mataría a todos. Solamente una persona me lo dijo claramente, y se lo agradezco en el alma, lo que debía hacer: "tienes que ser feliz tú, no ellos, con tu decisión. Por mucho que te digan, es tu vida, y tú tienes que ser feliz al final".
Y me siento mal. Me siento fatal por dentro. Tanto, que hay veces que me arrancaría los ojos, me colgaría de una maldita soga, y acabaría con todo en un momento. Pero no soy capaz, porque es ese amor el que me lo impide, el que me alienta a luchar más y más, y el que me impulsa a tomar una verdadera decisión.
Sólo sé que no puedo seguir haciéndote daño. Que si alguien debe sufrir, esa soy yo, no tú.
Solo tengo claro que, decida lo que decida, ésta es mi última oportunidad.
Y ésto me está matando por dentro, y sé que como siga así todo va a desmoronarse.
Y voy a sufrir, incontables veces. Y será un dolor tan profundo que dudo que pueda soportarlo.
¿Que qué quiero? Quiero que me cuentes, quiero que puedas confiar en mí. Quiero sacarte de ese oscuro lugar, quiero poder ver una sonrisa sincera en tu rostro por una vez, quiero verte, simplemente, feliz.
¿Pero qué puedo hacer? ¿Arriesgarme a quedarme sola de nuevo? ¿O asegurar lo que tengo, a pesar de lo que estoy sufriendo por dentro? Porque sí, te amo, y lo sabes, y por eso lo he pasado tan mal, pero no puedo evitar olvidarme de él. No sé por qué, pero tienes algo especial, algo que hace que quiera estar contigo, que te extrañe cada día más y más.
Pero tú, que me lo estás dando todo, que me quieres como nunca nadie me ha querido, y me lo demuestras días a día, y no sé cómo agradecértelo. A ti también te necesito, porque te quiero, y me duele estar sin ti, muchísimo. Y no quiero seguir haciéndote daño, y sé que mucha gente piensa que lo hago, y por eso me siento rechazada, simplemente porque la verdad es tan dolorosa que llega a ser insoportable.
¿Quién fue aquél que dijo que no se podía amar a dos personas a la vez? Seguro que el que acabó quedándose solo. Solo y amargado.
¿Qué hacer? ¿Seguir con normalidad, dentro de lo posible, sufriendo, sin llegar a estar bien nunca, o arriesgarlo todo por algo que no sé si quiera si podrá funcionar?
Acabé haciendo caso a lo que la gente quería. Y te echaba tanto de menos... Todos decían que eres lo mejor para mí, pero no sé por qué lo dicen, sinceramente. Y prefiero no pensar en sus instintos tan poco materialistas. Hay veces que los mataría a todos. Solamente una persona me lo dijo claramente, y se lo agradezco en el alma, lo que debía hacer: "tienes que ser feliz tú, no ellos, con tu decisión. Por mucho que te digan, es tu vida, y tú tienes que ser feliz al final".
Y me siento mal. Me siento fatal por dentro. Tanto, que hay veces que me arrancaría los ojos, me colgaría de una maldita soga, y acabaría con todo en un momento. Pero no soy capaz, porque es ese amor el que me lo impide, el que me alienta a luchar más y más, y el que me impulsa a tomar una verdadera decisión.
Sólo sé que no puedo seguir haciéndote daño. Que si alguien debe sufrir, esa soy yo, no tú.
Solo tengo claro que, decida lo que decida, ésta es mi última oportunidad.
sábado, 12 de mayo de 2012
.
¿Qué cojones estoy haciendo con mi mierda de vida?
¿Por qué?
Quiero que me quieras, y te pierdo.
Me siento aceptada, y entonces aparece el rechazo.
¿Qué me queda, a parte de sufrir?
¿Por qué?
Quiero que me quieras, y te pierdo.
Me siento aceptada, y entonces aparece el rechazo.
¿Qué me queda, a parte de sufrir?
sábado, 5 de mayo de 2012
Still Loving You
Y es que se me encoge el corazón sólo de pensar lo que podría ocurrir.
Porque te quiero, y eso es indudable. Te necesito.
Y es que es ésa la contradicción que hace que mi cabeza de mil vueltas, que mi estómago quiera estar siempre vacío, que mi corazón lata con sufrimiento.
Y me haces tan feliz... Tus besos me quitan la razón. El roce de tus manos dibuja una sonrisa en mi demacrado rostro...
¿Por qué es todo tan complicado? ¿Por qué la felicidad es un producto tan escaso en esta vida?
Porque lo más fácil sería desaparecer, volver a empezar de cero, pero sé que no funcionaría, ya que no podría sacarte de mi cabeza, y mucho menos de mi corazón.
Porque simplemente soy estúpida, y lo sé.
Quiero quererte, pero no puedo dejar de amarte.
Porque te quiero, y eso es indudable. Te necesito.
Y es que es ésa la contradicción que hace que mi cabeza de mil vueltas, que mi estómago quiera estar siempre vacío, que mi corazón lata con sufrimiento.
Y me haces tan feliz... Tus besos me quitan la razón. El roce de tus manos dibuja una sonrisa en mi demacrado rostro...
¿Por qué es todo tan complicado? ¿Por qué la felicidad es un producto tan escaso en esta vida?
Porque lo más fácil sería desaparecer, volver a empezar de cero, pero sé que no funcionaría, ya que no podría sacarte de mi cabeza, y mucho menos de mi corazón.
Porque simplemente soy estúpida, y lo sé.
Quiero quererte, pero no puedo dejar de amarte.
lunes, 30 de abril de 2012
Con ganas de explotar.
¿Por qué?
¿Por qué todo es tan complicado?
Te quiero. Lo sé, y no puedo evitarlo, y aumenta día tras día.
Pero crece, y crece, y crece, y cada vez todo se vuelve más complicado.
Porque te necesito, pero no puedo vivir sin ti.
Y cada vez estoy más confusa, y el dolor se vuelve más intenso.
Y no tengo ganas de nada, sino simplemente de explotar, de desaparecer, para que todo se acabe de una vez.
Y encima, el factor externo, al que se dice nunca hacemos caso, pero al final es el que lo controla todo.
Me hace desconfiar, me hace sentirme mal, hace que me sienta apartada.
¿Qué hago?
¿Por qué todo es tan complicado?
Te quiero. Lo sé, y no puedo evitarlo, y aumenta día tras día.
Pero crece, y crece, y crece, y cada vez todo se vuelve más complicado.
Porque te necesito, pero no puedo vivir sin ti.
Y cada vez estoy más confusa, y el dolor se vuelve más intenso.
Y no tengo ganas de nada, sino simplemente de explotar, de desaparecer, para que todo se acabe de una vez.
Y encima, el factor externo, al que se dice nunca hacemos caso, pero al final es el que lo controla todo.
Me hace desconfiar, me hace sentirme mal, hace que me sienta apartada.
¿Qué hago?
sábado, 21 de abril de 2012
Just Smile :)
Y esa luz que tanto tiempo he estado buscando, por fin ha llegado a mí.
Es cierto que proyecta sombras. También es cierto que algunas de ellas me consumen por dentro,
pero no se por qué, creo que he aprendido a sobrepasarlas.
Es que es todo tan... irreal.
Es tal la felicidad que inunda mi alma que mis ojos no pueden evitar verter parte de esos sentimientos.
Y hay una constante sonrisa en mi rostro, en mi alma y mi corazón.
Porque ha pesar de todo, ¿de qué sirve sumirse en el dolor, si al final siempre hay una alternativa?
Me resulta extraño ser yo quien está diciendo ésto, pero... La vida da tantas vueltas...
Porque sólo busco tu abrazo, tus manos, tus labios...
Spetember...
How the time passed away
All the trouble that we gave
And all those day we spent out by the lake
Has it all gone to waste?
All the promises we made
One by one they vanished just the same
All the things I still remember
Summers never looked the same
Years go by and time just seems to fly
But the memories remain
In the middle of September
We still played out in the rain
Nothing to lose but everything to gain
Reflecting now on how things could've been
It was worth it in the end
Now it all seems so clear
There's nothing left to fear
So we made our way by finding what was real
Now the days are so long
That summer's moving on
Reach for something that's already gone
All the things I still remember
Summers never look the same
Years go by and time just seems to fly
But the memories remain
In the middle of September
We still played out in the rain
Nothing to lose but everything to gain
Reflecting now on how things could've been
It was worth it in the end
Yeah, We knew we had to leave this town
But we never knew when and we never knew how
We would up here the way we are
We knew we had to leave this town
But we never knew when and we never knew how
All the things I still remember
Summers never look the same
Years go by and time just seems to fly
But the memories remain
In the middle of September
We still played out in the rain
Nothing to lose but everything to gain
Reflecting now on how things could've been
It was worth it in the end
All the trouble that we gave
And all those day we spent out by the lake
Has it all gone to waste?
All the promises we made
One by one they vanished just the same
All the things I still remember
Summers never looked the same
Years go by and time just seems to fly
But the memories remain
In the middle of September
We still played out in the rain
Nothing to lose but everything to gain
Reflecting now on how things could've been
It was worth it in the end
Now it all seems so clear
There's nothing left to fear
So we made our way by finding what was real
Now the days are so long
That summer's moving on
Reach for something that's already gone
All the things I still remember
Summers never look the same
Years go by and time just seems to fly
But the memories remain
In the middle of September
We still played out in the rain
Nothing to lose but everything to gain
Reflecting now on how things could've been
It was worth it in the end
Yeah, We knew we had to leave this town
But we never knew when and we never knew how
We would up here the way we are
We knew we had to leave this town
But we never knew when and we never knew how
All the things I still remember
Summers never look the same
Years go by and time just seems to fly
But the memories remain
In the middle of September
We still played out in the rain
Nothing to lose but everything to gain
Reflecting now on how things could've been
It was worth it in the end
sábado, 7 de abril de 2012
Happiness
De nuevo, parece que las cosas van a mejor.
¿Qué más puedo pedir, si tengo casi todo lo que siempre soñé?
Esas canciones me recordaron buenos momentos... Los echaba de menos, para qué mentirnos.
Y, al fin y al cabo, siempre estarán ahí.
Y qué más puedo decir, a parte de estar locamente enamorada de ti, tú que me das todo lo que necesito, como son tus besos y tus abrazos, y que quiero estar a tu lado para siempre, hacer una nueva vida contigo, disfrutar de lo que es la verdadera felicidad.
Sí: el término del día de hoy es Felicidad, porque soy verdaderamente siento cómo todo va cada vez mejor :)
¿Qué más puedo pedir, si tengo casi todo lo que siempre soñé?
Esas canciones me recordaron buenos momentos... Los echaba de menos, para qué mentirnos.
Y, al fin y al cabo, siempre estarán ahí.
Y qué más puedo decir, a parte de estar locamente enamorada de ti, tú que me das todo lo que necesito, como son tus besos y tus abrazos, y que quiero estar a tu lado para siempre, hacer una nueva vida contigo, disfrutar de lo que es la verdadera felicidad.
Sí: el término del día de hoy es Felicidad, porque soy verdaderamente siento cómo todo va cada vez mejor :)
jueves, 29 de marzo de 2012
Never
Porque ya no sé cómo decirte que te necesito...
Ya no sé cómo decirte que quiero pasar el resto de mi vida contigo.
Ya no sé cómo decirte que eres tú el que me completa,
el que me ayuda a salir adelante,
y que nada ni nadie podrá evitarlo,
nunca.
Porque lo que menos quiero en este mundo es hacerte daño.
Ya no sé cómo decirte que quiero pasar el resto de mi vida contigo.
Ya no sé cómo decirte que eres tú el que me completa,
el que me ayuda a salir adelante,
y que nada ni nadie podrá evitarlo,
nunca.
Porque lo que menos quiero en este mundo es hacerte daño.
domingo, 18 de marzo de 2012
Just Love
¿Y qué haría yo, son tus manos, sin tus besos, sin tus abrazos?
Eres ese pilar que siempre necesité, el único que puede ayudarme a salir de aquellos agujeros con los que tropiezo.
Porque no sé cuál será la razón, pero desde que estoy contigo, esa gama cromática que percibía mi alma ha ido convirtiéndose en una gran espiral de colores, brillantes, tanto fríos como cálidos, haciéndome sentir como tanto he anhelado en estos años: feliz. Porque eres el único que siempre está conmigo, que roza con sus labios mi mejilla cuando lo necesito, quien me dice que me quiere, y hace que mi pecho quede henchido de alegría.
Y no sé cuántas veces me quedarán para decírtelo, pero quiero que sean infinitas.
Te quiero, y quiero estar siempre contigo.
Eres ese pilar que siempre necesité, el único que puede ayudarme a salir de aquellos agujeros con los que tropiezo.
Porque no sé cuál será la razón, pero desde que estoy contigo, esa gama cromática que percibía mi alma ha ido convirtiéndose en una gran espiral de colores, brillantes, tanto fríos como cálidos, haciéndome sentir como tanto he anhelado en estos años: feliz. Porque eres el único que siempre está conmigo, que roza con sus labios mi mejilla cuando lo necesito, quien me dice que me quiere, y hace que mi pecho quede henchido de alegría.
Y no sé cuántas veces me quedarán para decírtelo, pero quiero que sean infinitas.
Te quiero, y quiero estar siempre contigo.
Hate
Y es que... ¿qué es en realidad el odio? ¿De dónde surge, si no, del pasado?
La mayoría de las veces, de recuerdos perdidos, los cuales echas tanto de menos que no puedes soportarlo. Entonces, aparece una barrera en tu cabeza, gritándote, intentando sacar todos esos recuerdos de tu memoria de forma abrupta, pero tú no quieres dejarlos salir, aunque pienses lo contrario. No quieres separarte de algo que es parte de ti, y que siempre lo será. Porque, al fin y al cabo, sin recuerdos, ¿qué somos? Una simple masa de huesos, músculos y vísceras, una cáscara vacía. Una desechable e innecesaria cáscara.
Y es que fueron tantos días... Tantas noches, tantas cosas... Sufrí. Demasiado. Puede que por mi culpa. Ciertamente, lo es. Y por eso decidí odiarte, para poder sacarte de mi cabeza, aunque realmente no quisiera.
Y ahora... ¿qué es lo que queda? ¿Odio? ¿O simplemente un sentimiento que me hace echarte de menos?
Cierto es que fue una gran amistad, o eso creía yo, ya que tus constantes miradas me decían lo contrario.
La mayoría de las veces, de recuerdos perdidos, los cuales echas tanto de menos que no puedes soportarlo. Entonces, aparece una barrera en tu cabeza, gritándote, intentando sacar todos esos recuerdos de tu memoria de forma abrupta, pero tú no quieres dejarlos salir, aunque pienses lo contrario. No quieres separarte de algo que es parte de ti, y que siempre lo será. Porque, al fin y al cabo, sin recuerdos, ¿qué somos? Una simple masa de huesos, músculos y vísceras, una cáscara vacía. Una desechable e innecesaria cáscara.
Y es que fueron tantos días... Tantas noches, tantas cosas... Sufrí. Demasiado. Puede que por mi culpa. Ciertamente, lo es. Y por eso decidí odiarte, para poder sacarte de mi cabeza, aunque realmente no quisiera.
Y ahora... ¿qué es lo que queda? ¿Odio? ¿O simplemente un sentimiento que me hace echarte de menos?
Cierto es que fue una gran amistad, o eso creía yo, ya que tus constantes miradas me decían lo contrario.
domingo, 4 de marzo de 2012
Happiness or Madness?
Y hace tanto tiempo que no expreso mis sentimientos... Y sí, es agobiante, el no poder escribir cuanto deseas. Ya será por falta de tiempo, ganas, o razones desconocidas, pero aun así, la inspiración no es que vaya de mi mano últimamente.
Pero qué decir, a parte de que soy feliz, de que el agujero en el que me encontraba empieza a cerrarse, abriéndome varias puertas que me hacen ver la luz. Ese bienestar con el que nunca he contado, por fin aparece. Y me gusta, me gusta poder sentir esa tranquilidad en mi interior, poder disfrutar de los buenos momentos que siempre deseé al lado de las personas que más quiero. Poder entablar una conversación, sin discutir, después de tantos años...
Poder considerarme simplemente... feliz. No hay palabra que mejor describa cómo me siento.
Y a pesar de esta felicidad, siempre quedarán restos de oscuros recuerdos, y variados hechos que hacen que mi alma de vez en cuando se estremezca, recordándolo todo. Pero, ¿sabes cuál es la diferencia entre antes y hoy? Que podías llegar a darme pena, te compadecía, entendía en parte lo que te pasaba, pero ya no me queda ningún resto de ese sentimiento. Como dijiste muchas veces, el tiempo pone a todo el mundo su lugar.
Dime, ¿cuál es el tuyo? Al lado de personas que te mal influencian, lo haces tú con ellas, viviendo locuras desenfrenadas, intentando acabar con tu vida una vez más.
Si de verdad quieres desaparecer, hazlo, vamos, no te cortes. Pero hazlo en silencio, porque, aunque lo grites a los cuatro vientos, nadie acudirá en tu ayuda.
Y eso te lo has buscado tú.
Pero qué decir, a parte de que soy feliz, de que el agujero en el que me encontraba empieza a cerrarse, abriéndome varias puertas que me hacen ver la luz. Ese bienestar con el que nunca he contado, por fin aparece. Y me gusta, me gusta poder sentir esa tranquilidad en mi interior, poder disfrutar de los buenos momentos que siempre deseé al lado de las personas que más quiero. Poder entablar una conversación, sin discutir, después de tantos años...
Poder considerarme simplemente... feliz. No hay palabra que mejor describa cómo me siento.
Y a pesar de esta felicidad, siempre quedarán restos de oscuros recuerdos, y variados hechos que hacen que mi alma de vez en cuando se estremezca, recordándolo todo. Pero, ¿sabes cuál es la diferencia entre antes y hoy? Que podías llegar a darme pena, te compadecía, entendía en parte lo que te pasaba, pero ya no me queda ningún resto de ese sentimiento. Como dijiste muchas veces, el tiempo pone a todo el mundo su lugar.
Dime, ¿cuál es el tuyo? Al lado de personas que te mal influencian, lo haces tú con ellas, viviendo locuras desenfrenadas, intentando acabar con tu vida una vez más.
Si de verdad quieres desaparecer, hazlo, vamos, no te cortes. Pero hazlo en silencio, porque, aunque lo grites a los cuatro vientos, nadie acudirá en tu ayuda.
Y eso te lo has buscado tú.
M
Por fin puedo demostrar que dejaste una huella en mí. Imborrable, siempre irá conmigo, al igual que tu recuerdo.
Y aunque siga echándote de menos, ahora te siento más cerca, junto a mi corazón
Porque te quiero, y así será para siempre.
Y aunque siga echándote de menos, ahora te siento más cerca, junto a mi corazón
Porque te quiero, y así será para siempre.
domingo, 15 de enero de 2012
Why?...
¿Y por qué no soy capaz de desear nada más a parte de sentir ese dulce tacto de tus labios contra los míos?
¿Porque cada vez que no estoy contigo se nubla mi mirada, se enredan mis pensamientos, se acongoja mi alma?
¿Por qué cada vez que recibo un mensaje tuyo no puedo evitar dejar volar una leve sonrisa, a la vez que a mis mejillas arrolla un color rojizo?
¿Por qué ahora que te tengo a mi lado, cada vez que te miro a los ojos, siento deseos de abrazarte y no dejarte escapar nunca más?
Y es que no sé si será la edad,
la confusión,
mi redimida conciencia,
o simplemente que mi corazón encierra un amor tan grande que no puedo controlar, desbordándose por todos y cada uno de los poros de mi piel, haciéndome adicta a tu esencia,
a tu sonrisa,
a tus manos,
a tu cuerpo.
Simple y únicamente a ti =)
¿Porque cada vez que no estoy contigo se nubla mi mirada, se enredan mis pensamientos, se acongoja mi alma?
¿Por qué cada vez que recibo un mensaje tuyo no puedo evitar dejar volar una leve sonrisa, a la vez que a mis mejillas arrolla un color rojizo?
¿Por qué ahora que te tengo a mi lado, cada vez que te miro a los ojos, siento deseos de abrazarte y no dejarte escapar nunca más?
Y es que no sé si será la edad,
la confusión,
mi redimida conciencia,
o simplemente que mi corazón encierra un amor tan grande que no puedo controlar, desbordándose por todos y cada uno de los poros de mi piel, haciéndome adicta a tu esencia,
a tu sonrisa,
a tus manos,
a tu cuerpo.
Simple y únicamente a ti =)
sábado, 14 de enero de 2012
Por fin...
La verdad es que nunca llegué a creer que pasaría, pero estaba equivocada.
Pensé que todo sería como antes.
Insultos, rechazo, lágrimas... Palabras que se repetían día tras día sin dejar transición alguna.
Y entonces ocurrió.
Nadie lo esperaba.
Ansiosos todos, sentados ante la lumbre, dejando el tiempo pasar. Saliendo, intentando pensar en cualquier cosa que no fuera éso, algo imposible al fin y al cabo.
Angustia era todo lo que nuestro cuerpo podía sentir.
¿La razón? Nervios, quizá. Inseguridad, o incluso miedo ante lo que pudiera pasar.
Pero... estábamos equivocados, por primera vez. Sí, estábamos equivocados.
Creo que esas palabras no volverán a significar nada en mi vida,
O eso espero.
La verdad es que nunca llegué a creer que pasaría, pero estaba equivocada.
Pensé que todo sería como antes.
Insultos, rechazo, lágrimas... Palabras que se repetían día tras día sin dejar transición alguna.
Y entonces ocurrió.
Nadie lo esperaba.
Ansiosos todos, sentados ante la lumbre, dejando el tiempo pasar. Saliendo, intentando pensar en cualquier cosa que no fuera éso, algo imposible al fin y al cabo.
Angustia era todo lo que nuestro cuerpo podía sentir.
¿La razón? Nervios, quizá. Inseguridad, o incluso miedo ante lo que pudiera pasar.
Pero... estábamos equivocados, por primera vez. Sí, estábamos equivocados.
Creo que esas palabras no volverán a significar nada en mi vida,
O eso espero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)