domingo, 4 de marzo de 2012

Happiness or Madness?

Y hace tanto tiempo que no expreso mis sentimientos... Y sí, es agobiante, el no poder escribir cuanto deseas. Ya será por falta de tiempo, ganas, o razones desconocidas, pero aun así, la inspiración no es que vaya de mi mano últimamente.
Pero qué decir, a parte de que soy feliz, de que el agujero en el que me encontraba empieza a cerrarse, abriéndome varias puertas que me hacen ver la luz. Ese bienestar con el que nunca he contado, por fin aparece. Y me gusta, me gusta poder sentir esa tranquilidad en mi interior, poder disfrutar de los buenos momentos que siempre deseé al lado de las personas que más quiero. Poder entablar una conversación, sin discutir, después de tantos años...
Poder considerarme simplemente... feliz. No hay palabra que mejor describa cómo me siento.

Y a pesar de esta felicidad, siempre quedarán restos de oscuros recuerdos, y variados hechos que hacen que mi alma de vez en cuando se estremezca, recordándolo todo. Pero, ¿sabes cuál es la diferencia entre antes y hoy? Que podías llegar a darme pena, te compadecía, entendía en parte lo que te pasaba, pero ya no me queda ningún resto de ese sentimiento. Como dijiste muchas veces, el tiempo pone a todo el mundo su lugar.
Dime, ¿cuál es el tuyo? Al lado de personas que te mal influencian, lo haces tú con ellas, viviendo locuras desenfrenadas, intentando acabar con tu vida una vez más.
Si de verdad quieres desaparecer, hazlo, vamos, no te cortes. Pero hazlo en silencio, porque, aunque lo grites a los cuatro vientos, nadie acudirá en tu ayuda.
Y eso te lo has buscado tú.

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