jueves, 7 de marzo de 2013

Take me.

...y de repente, sentí cómo una mano fuerte, pero a la vez delicada, agarraba la mía, me sacaba de aquel mundo de tinieblas en el que se había convertido mi vida.
Como si de una pluma se tratase, me cogió en brazos y me posó sobre su regazo, sin soltarme en ningún momento la mano.
Le miré a los ojos, expectante, a la vez que asustada. Él, sin embargo, sonreía.
No era una sonrisa irónica, tampoco malévola, ni maliciosa, pero tampoco arrogante.
Era una sonrisa verdadera, de esas que crees que nunca podrás llegar a ver.
Y todavía con ese gesto que tanto me anonadaba, suspiró:
-¿Qué te asusta?
El tono que empleó encerraba un matiz que no cuadraba con su gesto: puedo decir que llegué hasta a respirar ese sentimiento, algo que podría describirse como pena.
Todavía indecisa, nerviosa, e incluso temblorosa, no supe qué decir. Pero él no se impacientó: mantuvo ese gesto hasta que fui capaz de articular unas débiles palabras.
-Es... Todo.
Su sonrisa se acentuó aún más.
-¿A todo? No se puede tener miedo a todo.
Más avergonzada todavía, agaché la cabeza, y dije susurrando:
-Yo... No quiero... Es que...
De repente, noté cómo uno de sus suaves dedos se posó sobre mis labios, lo que hizo que me sobresaltara. Antes de que pudiera hacer o decir nada, comenzó:
-¿Qué es la nada para ti? ¿No es, simplemente, una palabra? ¿No es una designación que hemos inventado para describir aquello que no podemos conocer y comprender, razones por las que nos asusta? ¿No es triste pensar que todo lo que te rodea es desconocido? Dime, pues: ¿por qué crees que no conoces nada?
Sorprendida ante aquella reflexión, decidí que lo mejor era pensar una respuesta coherente.
Cuando creí que tenía la fuerza suficiente como para contestar, retiré suavemente su dedo de mis labios, e intenté esbozar una media sonrisa.
-Dime tú, ¿qué es lo que realmente conocemos y lo que no?
Él, en ese momento, también pareció sorprendido, y por un segundo creí ver un brillo en su mirada de confusión, o quizás reflexión, pero puede que fueran imaginaciones mías, ya que al momento, volvió a recuperar esa sonrisa, si cabe, aún más prominente que la anterior.
-Muchas veces es mejor vivir en la ignorancia, ¿verdad?
Ambos nos miramos, y reímos.

Bomb.

Ilusiones rotas, lágrimas derramas, nervios a flor de piel, tensión abrumadora...

Qué decir, a parte de que podría considerarse como un mal día o, según lo mires, el comienzo de una nueva vida.
Esa presión que ahora se ha convertido en libertad, de alguna manera, no llegó a atarme en ningún momento, simplemente, ha desaparecido algo que estaba destinado a hacerlo.

¿Que me siento mal?
Podría decir que hacía mucho tiempo que no me sentía tan bien.
¿Que me dolió en su momento, me ofendió?
Por supuesto, pero... ¿qué más da?

La vida da tantas vueltas, tantos giros inesperados, en los que te encontrarás a tanta gente por el camino, la cual te hará tropezar, pero nunca te derribará para siempre.

Porque ha sido como una explosión de sentimientos, de rabia, de felicidad al mismo tiempo, una sensaciön demasiado bipolar como para poder describirla.

Y es que, de vez en cuando, una bomba no viene mal.

viernes, 1 de marzo de 2013

Por fin.

Por fin, toda la mierda que se ha ido acumulando con el tiempo, ha saltado. Demasiada presión para tan poca superficie.
Y esta vez, sé que no voy a sentirme mal, no como la anterior, cuando pensaba que mi mundo se caía a pedazos sobre mi cabeza.
Esta vez no: se acabó de pensar que soy la culpable.
¿Te gusta malmeter? Hazlo. Pero que sepas que el tiempo pone a todo el mundo en su lugar. Y dentro de no mucho te tocará a ti.
Por fin, después de largos meses, me siento libre. Siento que tengo un peso menos sobre mi espalda, y eso me reconforta.
¿Envidia? No lo sé. Quizá sí, quizá no.
¿Simple desprecio? No lo niego, pero tampoco lo afirmo con toda seguridad.
¿Gilipollez humana? Demasiada para nuestra desgracia general.

En fin, a partir de ahora, pensaré en mí misma, en lo que realmente me gusta hacer, en que todo aquellos que hacía que me sintiera mal, ha desaparecido.

Y todo gracias a un maldito tweet :)