Y ya son 19 las primaveras experimentadas a fuego en mi piel.
Y, a pesar de todo, no me arrepiento de nada, ni de lo vivido, ni de lo mucho que me queda por vivir.
¿Por qué?
Porque hace mucho tiempo que me di cuenta de que soy capaz de luchar contra viento y marea, y que seré capaz de vencer a todo lo que se interponga en mi camino, en mi vida, en la felicidad de la que pienso disfrutar por y para siempre.
Porque hoy es mi día, pero en conjunto, es el resto de mi vida.
Hubo un tiempo en el que ni siquiera sabía lo que era una sonrisa, y poco a poco, se me olvida lo que son las lágrimas.
No Longer.