jueves, 21 de febrero de 2019

Volver.

Y aquí estoy...
No sé cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que decidí expresarme a través de la palabra, de abrir mi alma y convertir mis anhelos y preocupaciones en frases, oraciones...

¿Que si mi vida ha cambiado? Ha dado no sólo uno, sino varios giros de 360 grados. Podría decir que mi vida es una especie de peonza que, dependiendo de la racha, época, tramo temporal, llamémoslo x, a veces se ralentiza y puedo disfrutar de una época relativamente estable, y otras arranca a girar y girar hasta hacerme sentir la sombra de mi oscuro pasado, pesando como el plomo e intentando hundirme de nuevo en la más oscura y lejana tristeza.

Pero, al fin, puedo decir: NUNCA MÁS.

Soy dueña de mi vida, de mis decisiones, de mis sueños y esperanzas, de mis errores y equivocaciones, de mis apetencias y cumplimiento de las mismas, de las risas y las lágrimas: ahora soy YO quien decide cuándo y por quién o por qué llorar; ya no sois vosotras, pesadumbre, desconfianza, las que guían mis pasos día a día, segundo a segundo.

Y echo la vista atrás y veo el dolor reflejado en mis palabras, en mis explosivos ataques de sinceridad con el teclado de mi viejo ordenador, y veo mucha rabia.
Y esa rabia a día de hoy me acompaña, y creo que nunca se irá. Lo vivido siempre va a estar ahí, y en nuestra mano está la decisión de convertirnos en el verdugo de ese pasado o considerarlo como un compañero de viaje por la vida.

Quizá no es la compañía que más me gusta tener, pero es la que realmente me ha enseñado a ser yo misma, a luchar por mí y por mis intereses, por la gente que me rodea y me quiere, por aquello que merece la pena.

Y siempre habrá alguna vez que las lágrimas se escapen inconscientemente de mis cansados ojos, pero ahora, en vez de profundizar las heridas creadas por el dolor vivido durante tanto tiempo en mis mejillas, las curan, desahogan este alma aprendiz de las malas circunstancias antes de tiempo.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Learning.

Hace poco viví una de las mejores experiencias de mi vida.
Sí, me equivoqué,
no fue perfecto ni muchísimo menos,
pero fue mi momento, y lo disfruté mucho más que ninguna cosa de las que haya conseguido por mi mano.
Y me siento orgullosa, a pesar de que sea tan sumamente exigente conmigo misma, de haber conseguido lo que siempre había soñado: por fin puedo demostrar mis aptitudes con la voz, y disfrutar con ello haciendo que los demás disfruten conmigo también.
Sé que me queda mucho por aprender, pero el tiempo me va enseñando cómo hacerlo.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Cuando te das cuenta de que aquellas personas a las que más quieres no les importas en absoluto, duele.
Duele como una herida sangrante, palpitante.
Duele como si el cielo fuese de roca dura y se desprendiese de golpe aplastándote con todo su peso.
Duele.

lunes, 2 de junio de 2014

Forever in my heart

Y no puedo evitar el echaros de menos.
Hubo un momento de mi vida en el que erais todo lo que tenía, y os he perdido, no sé si por decisión del destino, la casualidad o simplemente, la suerte, a quien llevo teniendo en contra antes siquiera de ser concebida.
Y echo de menos vuestras caricias, vuestros abrazos, el sonido de vuestra voz... Todo.
Vuestros ojos me llenaban el alma, y con simplemente miraros me hacíais la más feliz del mundo.
Creo que nunca aceptaré el hecho de que ya no os tengo, puesto que yo no lo siento así: siempre os llevaré en mi alma, en mi piel y en mi corazón, donde dejasteis una huella imborrable y la cual me hace fuerte cada vez que pienso en vosotros.
Os quiero, y eso nunca cambiará.


miércoles, 26 de marzo de 2014

Tired.

Hoy es uno de esos días en los que no sabes el por qué de haberte levantado.
Se levantan hablándote mal, cuando lo único que has hecho es preguntar "qué vas a hacer al final" estando completamente dormida y sin enterarme casi de nada.
De verdad que hay veces que me gustaría desaparecer, irme lejos, sola, y poder encontrarme a mí misma y saber lo que realmente quiero.
Juro que es perdición lo que siento por él, pero muchas veces, por no decir casi siempre, no es justo lo que se da y lo que se recibe de vuelta.
Eso, y comentarios varios que se van sucediendo a lo largo de los días. Bromas, dice. Yo los entiendo como ofensas, quizá porque esté muy a la defensiva, quizá porque sea verdad y esté algo más que harto de mí.

El tiempo lo dirá.

viernes, 21 de marzo de 2014

Not knowing why

No sé si es exactamente miedo lo que siento.
¿Decepción? ¿Intriga? ¿Dolor? ¿Reconocimiento? O, simplemente, aceptación.
A la espera de unas pruebas que me confirmarán si el destino ha acabado de odiarme por algún tipo de razón, la cual no acabo de entender.
Sólo espero que no sea más que ansiedad, aunque lo que realmente quiero es convencerme de ello.
¿Por qué no parece nunca acabarse el sufrimiento que durante toda la vida ha estado persiguiéndome?
Si no lloro por fuera, mis entrañas lo hacen por mí, reflejándose en un estado de auténtico malestar.
De verdad que creo que nunca me he portado tan mal como para merecer todo por lo que estoy pasando. Si es así, hay diferentes maneras de hacerme ver que debo cambiar, sin necesidad de hacer que me retuerza entre horribles pensamientos y sensaciones fisiológicas.
¿Sinceramente? No quiero desprenderme de todo aquello por lo que he estado luchando durante tanto tiempo:
el amor de alguien que comparte tus mismos sentimientos,
una familia,
un bienestar y una tranquilidad desconocida para mí hasta hace apenas un año,
la compañía de todo aquello que llevo soñando desde que no era más que una niña.

Espero poder redimirme de alguna manera de mis errores y volver a empezar a sentirme, simplemente, bien.

lunes, 10 de marzo de 2014

Almost dead.

Pues eso, que últimamente tengo pocas ganas de todo en general.
Dolor de pecho, sentir que se me duerme el brazo izquierdo, despertarme por las noches sobresaltada...
De verdad espero que sea pasajero, puesto que no sé si voy a poder aguantar esta situación durante mucho tiempo.

Pero al mismo tiempo, esos sueños... Reconfortan de alguna manera.