¿Y por qué no soy capaz de desear nada más a parte de sentir ese dulce tacto de tus labios contra los míos?
¿Porque cada vez que no estoy contigo se nubla mi mirada, se enredan mis pensamientos, se acongoja mi alma?
¿Por qué cada vez que recibo un mensaje tuyo no puedo evitar dejar volar una leve sonrisa, a la vez que a mis mejillas arrolla un color rojizo?
¿Por qué ahora que te tengo a mi lado, cada vez que te miro a los ojos, siento deseos de abrazarte y no dejarte escapar nunca más?
Y es que no sé si será la edad,
la confusión,
mi redimida conciencia,
o simplemente que mi corazón encierra un amor tan grande que no puedo controlar, desbordándose por todos y cada uno de los poros de mi piel, haciéndome adicta a tu esencia,
a tu sonrisa,
a tus manos,
a tu cuerpo.
Simple y únicamente a ti =)
domingo, 15 de enero de 2012
sábado, 14 de enero de 2012
Por fin...
La verdad es que nunca llegué a creer que pasaría, pero estaba equivocada.
Pensé que todo sería como antes.
Insultos, rechazo, lágrimas... Palabras que se repetían día tras día sin dejar transición alguna.
Y entonces ocurrió.
Nadie lo esperaba.
Ansiosos todos, sentados ante la lumbre, dejando el tiempo pasar. Saliendo, intentando pensar en cualquier cosa que no fuera éso, algo imposible al fin y al cabo.
Angustia era todo lo que nuestro cuerpo podía sentir.
¿La razón? Nervios, quizá. Inseguridad, o incluso miedo ante lo que pudiera pasar.
Pero... estábamos equivocados, por primera vez. Sí, estábamos equivocados.
Creo que esas palabras no volverán a significar nada en mi vida,
O eso espero.
La verdad es que nunca llegué a creer que pasaría, pero estaba equivocada.
Pensé que todo sería como antes.
Insultos, rechazo, lágrimas... Palabras que se repetían día tras día sin dejar transición alguna.
Y entonces ocurrió.
Nadie lo esperaba.
Ansiosos todos, sentados ante la lumbre, dejando el tiempo pasar. Saliendo, intentando pensar en cualquier cosa que no fuera éso, algo imposible al fin y al cabo.
Angustia era todo lo que nuestro cuerpo podía sentir.
¿La razón? Nervios, quizá. Inseguridad, o incluso miedo ante lo que pudiera pasar.
Pero... estábamos equivocados, por primera vez. Sí, estábamos equivocados.
Creo que esas palabras no volverán a significar nada en mi vida,
O eso espero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)