Hace poco viví una de las mejores experiencias de mi vida.
Sí, me equivoqué,
no fue perfecto ni muchísimo menos,
pero fue mi momento, y lo disfruté mucho más que ninguna cosa de las que haya conseguido por mi mano.
Y me siento orgullosa, a pesar de que sea tan sumamente exigente conmigo misma, de haber conseguido lo que siempre había soñado: por fin puedo demostrar mis aptitudes con la voz, y disfrutar con ello haciendo que los demás disfruten conmigo también.
Sé que me queda mucho por aprender, pero el tiempo me va enseñando cómo hacerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario