Enjoy! =)
Y es que siento que necesito que tus manos rodeen mi cintura,
que me acaricien;
que susurres a mi oído, aunque sólo sea silencio al fin y al cabo.
Porque necesito de esos ojos,
de esas dulces miradas que hacen divagar, no sé cómo,
a todos y cada uno de mis sentidos.
A esa simple presencia que hace a mi corazón palpitar,
cuando creía, tras tanto dolor,
que no quedaban más que unas simples migajas de Nada.
Vacío, sin color. Simple, inexistente, pero a la vez ardiente,
injusto, soporífero, baldío,
mortífero.
Siento que tú eres el único capaz de hacerme renacer,
el que consiga sacarme de toda esta amargura, por muy espesa
que se presente.
Por muchas veces que me hayan hablado del imposible,
ese gran amigo de la verdad,
íntimo del pesimismo.
Por mucho que digan las demás almas en pena,
el mal no existe, sino el mal conocimiento,
lo que induce a un mal obrar.
¿Por qué estoy así? Buena pregunta.
¿Alguno de esos creyentes de la verdad,
ignorantes en sí mismos,
sabría capaz de contestarme?
Porque lo único que sé es lo mucho que te echo de menos.
Porque para qué extrañar, pudiendo simplemente recordar.
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