miércoles, 14 de noviembre de 2012

Me gustaría...

¿Sabes?
Envidio que te cayeras por un agujero.
Envidio que llegaras a un nuevo mundo, donde todo es igual pero a la vez distinto.
Envidio que escaparas de la realidad, y que te sumergieras en un mundo en el que todo carece de sentido.
Envidio que consiguieras alcanzar la completa ignorancia.
Envidio que lloraras por el desconocimiento, al igual que rieras gracias a los seres que creaste en tu mente.
Envidio que seas la sueña de ese mundo, que te traten como a una princesa, que te enseñen todo lo que hay que saber para alimentar tu imaginación aun mucho más.

Me gustaría, me encantaría, poder ser esa Alicia pero de mi propio mundo, donde muchas de las cosas que he vivido, vivo y seguiré viviendo, la dictaría yo, y no un cruel destino.
Me gustaría poder salir de esta aletargada, espantosa realidad.

Pero, ¿cómo hacerlo si no es a través de los sueños?
Y, al fin y al cabo, tus temores, aun siendo el protagonista tu subconsciente, te persiguen, y se retratan en éstos.

Pero, ¿qué pasa cuando ves una sonrisa? ¿No late tu corazón tan fuerte, que parece salírsete del pecho?

Pero, ¿a quién no le gustaría, después de todo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario