jueves, 3 de enero de 2013

Why may I think?

Y volvemos a lo mismo. Ese sentimiento latente que nunca se apaga, a veces reaparece con más fuerza, otras menos, pero siempre me acompaña.

¿Y qué hacer, qué pensar, de nuevo?
¿Dejar todo estático, dejar que esos pensamientos recurran noche tras noche a mi cabeza?

Hacer lo indebido, seguir como está.

Todo es una lucha continua en mi interior: tanto en mi cabeza, como en mi corazón.

Y es que llega a ser soporífero, tan doloroso como imparable, tan enloquecedor, que creo que acabaré siendo parte de una de los millones de camisas de fuerza que hay por el mundo.

Y es que no puedo evitar pensarlo, me es imposible, sobrepasa todo aquello que intente detenerlo.

Supongo que será por algo, ¿no?

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