domingo, 2 de junio de 2013

You

-Necesito hablar contigo.
-Adelante, supongo. ¿Qué es eso que tanto te atormenta?
-No es... Fácil decirlo.
-Si no lo intentas, nunca lo sabrás.
Ella cogió aire y, sin pensar, comenzó a hablar:
-Me despierto cada noche pensando, pero no en aquello que yo querría o vería normal. Lo único en lo que pienso es...
-¿Sí?
-En ti. Y no lo entiendo. Es como si te hubieras aferrado a mi cerebro de una manera tan fuerte que tengo la sensación de que nunca podré olvidarme de ti.
-¿Y eso es malo?
-Pues... No lo sé. No lo creo... Quizá sí...
-¿A qué viene tanta inseguridad?
-A todas esas veces, a todos esos intentos fallidos de que algo saliera bien.
-Se podría decir que todo en esta vida es complicado. No hay nada realmente fácil.
-Lo sé... Pero es que... No me deja en paz, ese sentimiento de querer...
-¿De querer qué?
-De querer... Besar esos labios, sentir ese cuerpo junto al mío, sentir que compartimos los mismos pensamientos y... algo más.
-Ya veo... ¿Y puedo preguntar quién es el afortunado?
-No sé sí...
-Nunca sabrás la respuesta si no lo intentas.
-Tienes razón. Esa persona...
-Eres tú.

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