martes, 9 de abril de 2013

M.

¿Y cómo podría no echarte de menos, si siempre fuiste tú el que estuvo conmigo en los momentos más duros?
Quien venía siempre a animarme,
quien nunca me dejaba sola,
quien siempre tenía una sonrisa guardada para mí,
quien limpiaba mis lágrimas amargas con sus caricias,
quien, sin importarle nada, estuvo siempre ahí.

Y es que una fuerte presión en el pecho oprime mi corazón, y hace resurgir mis más amargos pensamientos.

Te necesito a mi lado, y te necesitaré siempre, y es por eso por lo que de por vida te llevaré en mi corazón.

A pesar de que mis ojos estén anegados en lágrimas, siempre te dedicaré, desde lo más profundo de mi ser, una gran sonrisa, y un gran amor que nunca dejaré que se desvanezca.

Porque te quiero, te adoro, te amo, y por siempre será así.




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