jueves, 28 de julio de 2011

... =)

...Y entonces él puso los manos alrededor del rostro de ella y le hizo levantar la mirada.
-¿Por qué piensas así?
Ella intentó apartar sus ojos de los de él.
 -¿Por qué no debería pensarlo?
Ambos se quedaron callados durante un rato.
 -Simplemente, por que no.
Ella suspiró.
 -Porque sé que te amo. Y que eso no va cambiar, pase lo que pase.
Un escalofrío subió por la espalda de ella, haciéndola temblar.
 -No... No puede ser así.
-¿Por qué no?- Preguntó él, acercando más su rostro al de ella.
-Han pasado demasiadas cosas... Demasiadas.
Los dedos de él juguetearon con un rebelde mechón de pelo de ella, acariciando a su vez su fina piel.
-¿Y qué más da? Al fin y al cabo, el pasado es pasado, y nunca volverá.
-Pero...
Él detuvo sus palabras situando el dedo índice sobre sus delicados labios.
-No intentes negarlo. ¿Por qué te cuesta tanto admitir que me amas?
Ella negó con la cabeza.
 -No es así. Sabes que no...
-Cuán equivocada estás- dijo él, con una delicada sonrisa dibujada en su rostro.
Las manos de ella empezaron a temblar violentamente. Él las sujetó entre las suyas con fuerza y las puso sobre su pecho.
-¿Lo sientes? ¿Notas cómo mi corazón late rítmicamente? Este corazón, que ha llorado por ti, que ha sido destrozado, pero que, a la vez, ha estado henchido de amor. Y fue gracias a ti. Y todavía puedo sentir cómo desea volver a ser tuyo. No sólo bombea sangre, sino que también los impulsos de hacerme tuyo, de poder volver a estar entre tus brazos y poder suspirar sobre tu pecho. de poder volver a soñar contigo, sentirme junto a mí, y no volver a llorar nunca más por ello.
Unas lágrimas rodaron por las delicadas mejillas de ella.
-No... No puedo... No debo creerlo... No es cierto.
-Tu cabeza lo cree así, pero, ¿qué hay de tu corazón? ¿De tu alma? ¿Acaso no importan?
Ella bajó la cabeza, y él la estrechó entre sus brazos.
-Dime, ¿por qué no puedes aceptarlo?
-Porque sé que me haría daño...
Él se quedó callado. Como respuesta, separó su cuerpo de el de ella, y suave pero ardientemente, posó sus labios sobre a los de ella.



-Y es ese algo el que me impide alejarme de ti...- sonrió, y se alejó lentamente, desapareciendo entre las sombras.

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